La nueva modalidad incluirá la personalización de tarjetas y el almacenaje de información. Se podrán hacer recargas por celular y por red link. Apuestan a una mayor seguridad y control del servicio.
"Se está estudiando un cambio de sistema muy amplio, que incluye que la recarga va a tener toda una serie de variables, pero las tarjetas también y la información para la gestión empresaria también va a ser mucho más amplia" expresó ayer en una entrevista con María Delia Sebastiani, por LU6, el gerente de la UTE El Libertador, Juan Antonio Bilbao.
El referente indicó que "en primer lugar, las tarjetas van a ser personalizadas. Inclusive la de los usuarios comunes que hoy tienen tarjetas personales, con nombre, apellido, DNI, domicilio, etc. De esa manera se va a resolver un problema que suele plantearse con frecuencia, que es que en algún momento el usuario se queda sin carga, no tiene un puesto cerca, o es muy tarde, entonces el sistema le va a dar crédito, va a poder subir al ómnibus por uno o dos viajes y cuando llegue a un área central de puestos de carga o al día siguiente, va a ir a hacer la recarga y en ese momento se le va a debitar el crédito que se le dio".
Asimismo apuntó que "si eventualmente perdiera la tarjeta, como es personalizada, el usuario puede hacer la denuncia y esa tarjeta se bloquea y, si tenía saldo, cosa que queda registrado en el sistema, se le va a vender una tarjeta nueva con el saldo que tenía en la anterior, no lo va a perder". Eso significará un cambio con respecto al sistema actual, que según Bilbao "hoy no se sabe de quién es la tarjeta que se pierde y es difícil reintegrar un valor".
Para esto, "se necesita un nuevo sistema de máquinas de recarga que van a ser tipo postnet" en tanto "a bordo de las unidades se incorpora un aparato muy sencillo, una plaqueta, a la que el usuario aproxima su tarjeta y le debita el valor del viaje".
"Por otro lado se van a incorporar nuevos sistemas de carga, por ejemplo carga virtual a través del teléfono celular, o cargas on line debitándose de las tarjetas de débito de los bancos, que van a entrar por red link" explicó.
Esta medida "va a disminuir la deficiencia que tenemos hoy de puestos de recarga, que funcionan muy bien en el centro pero son muy problemáticos porque lamentablemente la rentabilidad es baja" indicó Bilbao, quién agregó en ese sentido que "mucha gente no tiene interés y otra gente no tiene escrúpulos y se hace difícil que reintegren el dinero de la recaudación a la UTE. Tenemos muchos problemas de tipo judicial con puestos de recarga".
El referente negó que vayan a desaparecer los puestos de recarga, pero afirmó que "la gente va a tener otras opciones también para cargar" indicando que además de las mencionadas están estudiando otras alternativas.
Asimismo apuntó que la tarjeta va a registrar "una serie de información técnica, que se llama parámetros de tráfico, que se utiliza para el paneo y diseño de los servicios, para optimizar el sistema. Es información estadística".
Por otra parte aseveró que "se está estudiando, porque tiene un costo elevado, que un usuario con un SMS en las paradas inteligentes que tiene la ciudad, puedan saber cuánto va a tardar su ómnibus". Esto se implementaría a través de un número -como el que se utiliza para pagar el estacionamiento medido en el centro y macrocentro- y también serviría para consultar las líneas a utilizar para ir desde un lugar a otro y que se podría utilizar "con cualquier celular que pueda mandar y recibir mensajes de texto".
Reutilizar las tarjetas actuales
Bilbao expresó ayer el deseo del sector de que exista la posibilidad de reciclar o reutilizar las actuales tarjetas que se utilizan para pagar los viajes. "Sería importante que puedan seguir utilizándose, reciclarlas, reprogramarlas, incorporarles lo que nosotros llamamos el nuevo mapeo -cada tarjeta tiene interiormente una estructura distinta-. Sería importantísimo, porque tenemos entre 1 millón 500 y un millón 800 mi tarjetas en la calle" aseveró.
"La cantidad de usuarios regulares que tienen sistema es de unos 300 mil o 400 mil. No tenemos, entonces, por qué tener un millón y medio de tarjetas en la calle. Pero ocurre que como la tarjeta es barata, la gente no se preocupa, se olvida la tarjeta y compra otra, entonces tiene 3, 4 o 5".
Esto, para el referente de la UTE es un desperdicio, teniendo en cuenta que "la vida de una tarjeta, si es conservada razonablemente, puede tener 10 mil usos porque el chip que lleva dentro no se desgasta por el uso".
Bilbao aseveró que estos cambios no implicarían un incremento en el precio del boleto de colectivo. "Acá, lo único que tiene que reconsiderar la Municipalidad es la bonificación o el precio que se le debe pagar al kiosquero parta recargar la tarjeta, el 1% es muy poco. Un persona que vende 10 mil pesos por día de recarga, recibe 100 pesos. Creo que el porcentaje debería ser del 2 o 2 y pico por ciento. Debería reconocerse para que tenga algún atractivo brindar el servicio".
"Creo que el cambio tecnológico va a ser importante y positivo en muchos sentidos. La transparencia que le da al sistema, operaciones que quedan todas registradas, encriptadas, son inviolables. Va a permitir un mayor y mejor control".
Por último, Bilbao apuntó que el saldo que tengan los usuarios con el servicio actual, se traspasará al nuevo sistema en el momento del cambio. Asimismo indicó que continuarán los boletos subsidiados a discapacitados y estudiantes.
Comentá la nota