Así lo expresó, el juez federal N§ 2, Manuel Antonio Medina, quien cedió una entrevista en la que además se refirió a algunas duras declaraciones que Federico Cash, el padre de María, hizo hace unos días en este matutino.
La causa Cash nunca estuvo detenida, todo el tiempo estuvimos haciendo diligencias en procura de encontrarla con vida. Todos los esfuerzos se mantienen a distintos niveles. Por supuesto hay momentos más intensos del esfuerzo cuando hay datos muy concretos y hay otros momentos en que la cosa pareciera ser que se decae, pero esos son los momentos más importantes porque es cuando hay que evaluar todo lo que se ha hecho, controlar cada cosa que se dispone y, por otra parte, idear nuevas medidas o diligencias que nos permitan lograr el objetivo. No sólo trabajar con lo que está sino también que se nos pueda ir ocurriendo.
En ese sentido, ¿cómo es el contacto con los familiares de María Cash?
No hay tal contacto. Evidentemente no somos del agrado o de la simpatía del señor Cash. Nosotros no trabajamos para ganarnos el afecto de las partes, trabajamos para hacer justicia. El señor Cash tiene un representante aquí en Salta, un abogado que nombró la Defensoría General de la Nación para que lo atienda y,lejos de estar indefenso, cuenta con ese abogado que se llama Nicolás Escándar.
¿Se puede inferir que estas declaraciones tan críticas de Federico Cash tienen que ver con el dolor de la familia?
Por supuesto. Nosotros entendemos absolutamente todo. Una de las partes más difíciles de ser juez es que uno debe estar preparado para soportar este tipo de críticas y otras peores también. Sino no se podría ser juez, sobre todo en un juzgado como este que maneja cosas muy sensibles y de todas las materias.
La desaparición de una persona es un tema especialmente sensible...
Sí. Intervenimos obviamente en todos los casos de derechos humanos. Por acá pasaron la mayoría de las causas emblemáticas de derechos humanos de la provincia. Pero tratamos de seguir adelante porque creemos en la justicia y tratamos de hacerla realidad todos los días.
Para nosotros cuando las críticas de los medios y de las partes tienen fundamento los primeros en corregirlas somos nosotros. Siempre vamos a estar dispuestos a escuchar las críticas porque siempre es más probable que uno aprenda de ellas -incluso de las que se hacen con mala fe- que de los elogios.
¿Hay nuevas pistas en el caso? ¿Se continúan recibiendo testimonios de gente que dice haber visto a María Cash, por ejemplo?
Al respecto quiero recordar que Federico Cash dijo que nosotros habíamos rendido cuentas pero que no dijimos que hay 37 cuerpos de 200 hojas cada uno y tenemos los mismos resultados que tenían su hijo y el al poco tiempo de la desaparición de María. En primer lugar eso no nos consta, sólo conozco lo que tengo yo.
Cada dato que se obtiene está debidamente chequeado, corriendo el riesgo de que más de una vez estemos comprando carne podrida, como se dice.
Aún cuando se tenga la sospecha de que algunas informaciones significarán una pérdida de tiempo...
Exacto. Hubo numerosos casos de personas que llamaron diciendo que tenían secuestrada a María Cash. Entonces se movía todo el aparato del Estado para ubicar el lugar desde el cual se había realizado la llamada y luego, en general, se descubría que habían sido hecho por menores bromistas o hasta personas mayores que también bromeaban al respecto. Eso ocurrió en más de una oportunidad.
La última pista es un testigo que llegó a Gendarmería por indicación del señor Cash. Es un testigo que ya declaró y que estamos tratando de establecer si está en el uso pleno de sus facultades y profesionales lo están examinando. Lo que él dice tiene una tendencia un tanto mística.
Refiriéndose a usted, Federico Cash dijo: “Influenciado por no se quién hizo aparecer un médico en Jujuy que sería el último que tuvo contacto con mi hija”...
A mi no me influenció nadie, yo hago lo que dicta mi conciencia.
En segundo lugar al testigo no lo inventé yo. Es más, la declaración la recibió otro juez. Yo me limité a pedirle que amplíe su testimonio pero no lo introduje por mis propios medios.
Se cumplirán casi dos años desde la última vez que se vio con vida a María Cash. ¿Cómo se decide si se continúa con la presente línea de investigación o si se adopta una nueva metodología de trabajo?
En cuanto a metodología de trabajo, la que tenemos es la que consideramos más adecuada en este momento. Consiste en tener desplegada la información (fotografía y descripción de María Cash) para colaborar con la búsqueda, una tarea extendida en todo el país.
Se trabaja sobre datos concretos. Cada vez que aparece un nuevo dato la misión es proceder y avanzar. Hasta ahora no tuvimos suerte, pero jamás bajamos los brazos. No se descarta ninguna hipótesis.
Ahora, además, hubo un incremento en el monto de la recompensa...
Eso fue un pedido nuestro que afortunadamente el Ministerio de Justicia compartió.
La utilización de un incentivo económico por datos concretos puede inspirar a alguien a que pueda ayudarnos con esto.
Al margen de la recompensa, nuestra obligación es periódicamente revisar la investigación y ver qué falta porque en la investigación de delitos complejos todos los detalles son muy importantes.
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