Vencidos los convenios el 31 de julio, mantienen el estado de alerta y movilización y no descartan tomar medidas de fuerza. Reclaman un aumento que lleve el haber básico del personal de enfermería a los 3.000 pesos y una recomposición general.
“Las conversaciones son arduas, y serán días claves para las negociaciones que se están llevando adelante con las distintas cámaras empresariales”, confió en diálogo con LA OPINION, Graciela Sibat, secretaria general de la Asociación Trabajadores Sanidad Argentina (Atsa).
El reclamo busca llevar el sueldo básico de las enfermeras a 3.000 pesos (actualmente es de 2.200 pesos) y que recomponga la grilla de haberes de todos los trabajadores del sector.
Con el lema “Sin salarios no hay salud” el gremio mantiene abierta una instancia de negociación con las distintas cámaras empresariales, pero hasta el momento sólo pudieron conseguirse las firmas de dos convenios con droguerías y hospitales particulares sin fines de lucro.
Los convenios vigentes vencieron el pasado 31 de julio, lo que agrava la situación de los trabajadores del sector que están a la expectativa del curso que tomen las nuevas conversaciones.
“Por eso decidimos extender el estado de alerta y movilización por lo menos hasta el 10 de agosto, a la espera de poder cerrar acuerdos con las distintas cámaras y conseguir la recomposición salarial que necesitan los trabajadores de sanidad”, resaltó la secretaria general de Atsa, quien no desmintió la posibilidad de concretar una medida de fuerza de alcance nacional para el día 11, de no mediar acuerdos.
Entre los convenios pendientes aparecen el 122 (clínicas), el 108 (institutos privados y consultorios), el de emergencias médicas, y el 107 (mutualidades).
La negociación se lleva adelante desde la Federación de Asociaciones de Trabajadores de Sanidad Argentina (Fatsa) y se aguarda que lleguen a buen puerto atendiendo a las “legítimas necesidades que tienen los trabajadores del sector”.
El último acuerdo salarial se obtuvo el año pasado con una recomposición general del 19 por ciento, cuya vigencia caducó hace unos días, lo que exige replantear condiciones con el propósito de readecuar la grilla de salarios a las necesidades actuales.
Por el momento, y aunque sin resultados satisfactorios, está abierta la instancia de diálogo a efectos de negociar los haberes de los trabajadores que se desempeñan en el sector de Sanidad.
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