Los trabajadores profundizarán las medidas de fuerzas si no obtienen los aumentos de los sanatorios

Los trabajadores de la salud privada hicieron sentir ayer su malestar con una manifestación que reunió a más de 1000 empleados de los diferentes nosocomios nucleados en la Asociación de Clínicas y Sanatorios. Desde el sector se les exige a los sanatorios que abonen y cumplan con el acuerdo que posibilita un incremento del 32 por ciento en sus haberes hasta febrero próximo. No descartan reiterar la huelga para la próxima semana.
Ante la falta de respuestas por parte de la Asociación de Clínicas y Sanatorios, la Asociación de Trabajadores de la Salud (ATSA), llevó adelante ayer un paro de actividades y una ruidosa y numerosa movilización que se hizo sentir en la capital tucumana. Esta protesta se cumplió en varios sanatorios privados y luego culminó en la sede del Subsidio de Salud.

Los trabajadores exigen que se cumpla con el acuerdo homologado en agosto pasado que significa un incremento escalonado del 32 por ciento hasta febrero del próximo año. La medida de fuerza consistió en una huelga sin la atención en quirófanos y consultorios externos para las obras sociales y el Subsidio de Salud.

En este sentido el titular de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), René Ramírez, recordó que mantuvieron alrededor de doce reuniones con representantes de la Asociación de Clínicas y Sanatorios con el fin de destrabar el conflicto. “Nos vemos obligados a realizar la medida de fuerza porque el dialogo ha fracasado", justificó y puntualizó que "la gente del sector privado también necesita cobrar y estamos con las manos vacías".

"No se avanzó en nada porque la Asociación de clínicas y Sanatorios deja supeditado este cumplimiento al aumento de arancel de parte del Subsidio y el Subsidio ", explicó y recordó que en este contexto mientras la Asociación de Clínicas se ha declarado insolvente, el Subsidio de Salud "no quiere auxiliar a las Clínicas y Sanatorios como prestadores".

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