El oficio combina la minuciosidad del artesano con las más estrictas medidas de seguridad. Empresarios del sector señalan que actualmente hay movimiento de ventas y la actividad se mantiene estable. Uno de los inconvenientes que deben atravesar es que el valor del producto quedó por debajo del aumento que tuvieron otros materiales.
Con la unión de los sindicatos obreros del sector de la industria del vidrio, se instauró el 11 de junio de 1944 como el Día del Vidriero, un oficio que combina la minuciosidad del trabajo del artesano con las más estrictas medidas de seguridad de cualquier actividad industrial.
Una de las premisas del vidriero es trabajar con seguridad, responsabilidad y utilizando materiales de calidad. En este sentido, aunque los principios básicos de fabricación de este elemento permanecen inamovibles a lo largo de la historia, la creciente tecnología incorpora características lo hacen indispensables en cualquier obra.
Con el objetivo de analizar la situación actual del sector, LA OPINION dialogó con Oscar Cruellas, responsable de una de las empresas del rubro trayectoria en la ciudad, que señaló que hoy en día “hay movimiento de ventas” y aunque aclaró que “no es mucho pero la actividad se mantiene estable”.
Uno de los principales inconvenientes que deben atravesar las empresas que trabajan con este material es que “el valor del vidrio ha quedado por debajo del aumento que han tenido otros materiales. Anteriormente si una ventana de aluminio costaba 1.000 pesos, teníamos 800 de vidrio, hoy si la ventana sale 1.000, tenemos 400 pesos de vidrio. Es decir que ha quedado un poco desactualizado, mientras que otros materiales como el aluminio se dispararon mucho”, indicó el empresario.
Con respecto a la clase de vidrio que tiene más salida en el mercado, Cruellas señaló que “hoy por hoy se está utilizando mucho el laminado para más seguridad y el doble vidriado hermético (DVH), que es acústico y térmico. Si bien no son baratos se están usando mucho y tienen la particularidad de que bajan los costos en calefacción o aire acondicionado”.
Por último, con relación a la fecha alusiva, si bien los trabajadores del sector reconocen como propio el Día del Vidriero, Cruellas manifestó que “la conmemoración comenzó en Buenos Aires, donde es un día no laborable, pero para nosotros es una jornada normal de trabajo”.
La existencia de grandes empresas con muchos empleados afiliados a los gremios hace que por convenio este día no sea laborable, sin embargo, en nuestra ciudad la situación es diferente. “Acá ponemos el hombro todos juntos y más que empleado-patrón somos una cooperativa”, sostuvo.
Usos
Entre las razones por las cuales se elige el vidrio como elemento para distintos usos en la vida diaria están su calidad -ya que resiste al desgaste-, la apariencia y transparencia que implican agrado desde el punto de vista higiénico y estético. Además, se tiene en cuenta la preservación de la calidad sanitaria de los alimentos, bebidas, medicamentos, que no es afectada por el traspaso de sustancias provenientes del envase que los pudieran contaminar.
También se remarca que el vidrio no se degrada ni despide sustancias u olores que contaminen el ambiente cuando se encuentra en la naturaleza. El vidrio tiene diferentes variantes: float (cristal plano); cristal reflectivo (espejados, que reduce las molestias por una excesiva luminosidad); espejos (decorativo, por excelencia); y el doble vidriado hermético (DVH), que tiene diferentes niveles de aislamiento, acústica, térmica y control de radiación solar); laminados (para seguridad de las personas y protección de bienes); antibalas y policarbonatos (para cubierta, ventanas y taponamiento).
Prolijidad
El trabajo de los vidrieros está caracterizado por la prolijidad ya que deben ser minuciosos, considerando hasta el último detalle en la colocación del vidrio, un material que mal utilizado puede resultar peligroso. Es un trabajo que requiere de tiempo y espacios cómodos.
Existen otros materiales del estilo como el policarbonato pero sólo alcanza a reemplazarlo en un 20 por ciento en casos muy puntuales. El vidrio todavía no ha encontrado un elemento con el cual competir en el mercado. Hoy la construcción exige que las aberturas se construyan con vidrios de grandes dimensiones, por ejemplo, ventanales y paños fijos de 30 metros, consecuentemente son necesarias otras herramientas para efectuar ese tipo de trabajo, entre los que se incluye la colocación y el traslado del vidrio. En cuanto al trabajo de los empleados no es necesaria una capacitación propiamente dicha sino que alcanza con enseñarles la técnica, es un aprendizaje constante.
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