Trabajadores de la Fundación que maneja Abel Ramos manifestaron su conformidad

Un grupo de trabajadoras de la Fundación Solidaridad y Trabajo, hablaron con Nuevo Diario para indicar que ellas, están totalmente conformes con los pagos al sostener que cuentan con todos los aportes previstos por ley.

Cirila Almaraz, Teresa Oropeza, Blanca Gregoraz, Mirta Aquino, e Hilda Puca (que fueron acompañadas hasta la redacción de Nuevo Diario por el referente de la Fundación, Raúl Torres, y el encargado de prensa, Rolando Garbizu),  les pidieron a sus compañeros "que reflexionen" por las medidas tomadas y que depongan su protesta. Por su parte, decidieron reunirse el martes a las 17 en el Hospital del Milagro para de allí marchar a la Legislatura "a dar nuestra versión". 

Criticaron la actitud de las manifestantes que están encadenadas en las puertas del Hospital San Bernardo, dado que "nos desprestigian" y ponen en riesgo la posibilidad de que la Fundación se siga haciendo cargo de los servicios de cinco de los seis hospitales de la ciudad de Salta. Y es que en el Hospital Papa Francisco, el Gobierno de Salta otorgó a la Fundación la parte de mantenimiento.

"Nos están haciendo quedar mal porque nos engloban a todos", dijo una de las empleadas que tiene 68 años y que dijo, sigue trabajando en el Hospital porque le gusta su trabajo y necesita cumplimentar con la cantidad de años de servicios antes de jubilarse. 

En el recibo de sueldo, aparece la suma de $5.870 de básico, y un neto de $4.200 resultado de anticipos que aparecen en el recibo. Con esto, indicaron, la Fundación cumple con el compromiso de los aumentos que había indicado, serán de manera escalonada.

Aunque dijeron que "sólo son siete" los trabajadores en protesta, y 550 los trabajadores que tiene en total en la Fundación, el problema son los lugares "descubiertos" en el trabajo. Ello pese además a que sostienen que los trabajadores en protesta "son unos vagos". De hecho, según se pudo conocer desde la gerencia del Hospital San Bernardo, se iniciaría un procedimiento de sanción contra la Fundación por el incumplimiento de los servicios.

"Queremos que dejen de perseguirnos", fue otra de las quejas. Y es que sostuvieron que los manifestantes van a pedir a los demás compañeros del Hospital que se sumen a la protesta mientras estos trabajan. "Si uno barre, se paran delante de uno y no lo dejan seguir", dijo una de las mujeres. 

 "Tenemos todo"

"Los insumos, la ropa, obra social, ART, aportes, tenemos todo", dijeron las mujeres al defender a la Fundación e indicar que el secretario adjunto de ATSA, Arnaldo Ramos (hijo de Abel Ramos, el titular de ATSA a la vez diputado provincial, y a quien se identifica directamente con la Fundación), se había acercado a los trabajadores con intención de mediar ante el conflicto. "Pero casi le pegan", aseguraron.

Al consultar a esta cronista sobre su posición ante Ramos y el trabajo en los hospitales, se les indicó que existen auditorías de años anteriores que indicaron distintas falencias en las que incurrió la ahora Fundación, antes tercerizadas. "Si las cosas están tan mal entonces ¿Por qué el Gobierno no hace algo?", fue la pregunta que dejaron abierta interpretando que para el Ejecutivo el servicio que brinda la Fundación está bien.

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