La situación se descomprime. Ayer, en asamblea con interventores los trabajadores agredidos, eligieron sus nuevos delegados. Uno de los representantes admitió que vuelven a trabajar, pero con “temor” de volver a ser agredidos. Piden seguridad de Policía o Gendarmería.
Para ayer viernes estaba previsto que el total de los empleados tuviera una asamblea con el cuerpo de normalizadores que un día antes había llegado a la ciudad para hacerse cargo de la oficina local del gremio.
Pero a último momento se cambió el lugar de reunión. Los trabajadores prefirieron hacer la asamblea en la céntrica Plazoleta Perito Moreno, porque consideraron que no estaban dadas las garantías de que no serían recibidos nuevamente a los golpes por integrantes del gremio. Durante la madrugada los rumores indicaban que en una ruta vecina al obrador permanecían vehículos con gente del gremio, versión que nunca fue confirmada. “El otro día también yo iba a una asamblea y me cagaron a palos”, explicó Pablo Holz, uno de los voceros de los 200 empleados sobre la decisión de no hacer la asamblea en el lugar de trabajo.
Por más de una hora, los empleados del interconectado se reunieron en asamblea en la plaza que se ubica frente al edificio municipal de la villa turística, siendo tres las conclusiones centrales de la reunión con los normalizadores.
La nueva conducción local anunció que en estos días se desarrollará una revisión de las liquidaciones salariales que hace la empresa, cuyo cuestionamiento originó el reclamo del martes. También dijeron que ya estaba conversado con los responsables de la empresa el cambio de personal de serenos, ya que consideran que ellos deberían haber avisado de la presencia de los agresores, que comenzó a darse casi dos horas antes de la llegada de los empleados.
En la asamblea también se eligieron tres trabajadores que UOCRA tomará como el cuerpo de delegados en esa empresa. Con voto a mano alzada, los trabajadores indicaron que José Gómez sea el delegado, Pablo Holz el subdelegado y Nazareno Mamori el tesorero.
La situación comenzó a ayer a descomprimirse con la vuelta al trabajo de los de empleados, pero sus delegados insisten en que se le debe garantizar seguridad. “Estamos con temor por lo que ha pasado y las garantías no están dadas. Necesitamos garantía de que no van a ir a golpearnos de vuelta”, dijo a La Opinión Austral el flamante delegado José Gómez.
El representante de los trabajadores también opinó que las garantías se les deben brindar el gobierno provincial y el nacional, mediante sus fuerzas de seguridad.
Hasta anoche, tres policías calafatenses brindaban una seguridad extra. Es un servicio adicional y no como parte de la guardia policial. Pero estaban apostados en el obrador, cuando el miedo de los trabajadores es ser atacados en el campo donde desarrollan sus tareas.
Comentá la nota