Gabriel Palomino, ex empleado del frigorífico SADOWA, precisó en Radio Brisas que finalmente se llevó adelante una reunión en el ministerio de Trabajo entre los 30 trabajadores despedidos y los representantes de la cooperativa, donde se llegó a un cuarto intermedio hasta el 25 de agosto. “Fuimos amenazados varias veces y cuando quisimos conocer los movimientos económicos de la empresa, nos dejaron sin trabajo”, dijo.
En este marco, Palomino expresó que “en la reunión lo que pasó fue que los abogados de los que quedaron dentro de la cooperativa defendieron los despidos de 30 compañeros, como era de esperar. Dicen que un grupo de trabajadores firmaron para que quedemos fuera de la empresa, lo que en realidad no fue así, sino que lo hicieron bajo presión. Es mentira, porque sabemos que los propios compañeros no manifestaron que de no firmar ese papel se quedarían sin trabajo”.
“De todas formas, lo que nosotros pedimos, como los resultados de los balances, nunca nos lo van a poder mostrar. Los despidos fueron de a poco y a medida que nosotros íbamos pidiendo que nos informen de los movimientos económicos, nos decían que no esa semana no había trabajo y nos dejaron fuera. Ese trabajo de hormiga lo fueron haciendo de manera sostenida y así nos fueron despidiendo a los 30 que nos quedamos sin trabajo”, aclaró.
Por último, manifestó que “en varias oportunidades me sentí apretado por distintas personas, por lo que ya se lo manifesté a mi abogado e iniciamos las acciones oportunas. Pero no sólo a mí me pasó esto, porque fuimos muchos los que recibimos amenazas. Lamentablemente esto no es una cooperativa como cualquier otra, porque hay muchos intereses económicos creados por lo que surgió el conflicto”, concluyó.
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