Se trata de una extraña pieza de aproximadamente 1.200 gramos con una cavidad aparentemente hueca y un elemento metálico en su interior que al ser agitada suena como un cascabel.
“Varias personas se han ofrecido a comprarlo, pero un geólogo me ha dicho que todavía no lo venda que hay que estudiarlo mejor porque el meteorito es muy valioso, incluso el capitán de un barco extranjero me quiso dar 30 mil dólares pero yo busco venderlo a un precio más alto porque necesito operarme y la cirugía es muy costosa”, comentó en diálogo con este diario.
El trabajador que pidió no revelar su identidad pero sí nos permitió fotografiar la pieza, relató que desde hace más de 25 años que guarda el meteorito.
“Yo estaba trabajando como peón en una estancia vecina a unos 30 kilómetros de Deseado, y a la noche veo que cae como una bola de fuego a lo lejos, al otro día me fui a explorar el campo y después de un rato de buscar por la zona vi un cráter de unos 50 metros de profundidad , comencé a escarbar y apareció una piedra blancuzca, la levante y la agité y me di cuenta que tenía algo adentro porque el ruido era como de un sonajero, y todavía ahora se siente así, quise abrirla para ver qué era lo que sonaba pero no pude, y después la piedra por muchos años hasta que un día se me ocurrió contarlo y ahora todo el mundo la quiere para estudiarla, pero mi idea es venderla primero”, señaló el trabajador.
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