El Papa no confirmó ayer oficialmente su "conversada" gira a Tierra Santa, que en su segunda etapa -la primera será en territorio jordano- lo llevará entre el 11 y el 15 de mayo a Jerusalén, Tel Aviv y los territorios palestinos ocupados, incluida Belén. En Israel y en el patriarcado católico latino confirman el periplo, pero hay algunos espinosos problemas que ensombrecen el "viaje de los viajes", que concretaron Pablo VI y Juan Pablo II. Un problema se llama Pío XII y su resonante silencio frente al Holocausto de los judíos por parte del nazismo. El otro es el deterioro creciente entre Israel y los palestinos de Hamas en la Franja de Gaza
Los 200 mil cristianos que viven en Israel y los territorios palestinos reclaman que el Vaticano los defienda, exprese su posición ante el conflicto y garantice que las autoridades judías permitan a los cristianos palestinos acudir a las misas que Benedicto celebrará fuera de sus ciudades.
Las negociaciones entre Israel y la Santa Sede se han intensificado en las últimas semanas, pero no hay noticias de un vuelco favorable en la cuestión.
Muchos asuntos bilaterales siguen sin solucionarse, como -por ejemplo- el status jurídico de la Iglesia. Está previsto que el pontífice visite Yad Vasehm, el Museo del Holocausto. Pero en el lugar hay un panel con una foto de Pío XII, que recuerda que el Papa Eugenio Pacelli no condenó explícitamente la Shoah (Holocausto) de los hebreos por parte del nazismo, un silencio que envenena las relaciones bilaterales y hasta ahora ha obligado a postergar el proceso de beatificación y santificación de Pío XII.
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