La estructura reticular cayó con el viento del miércoles a la madrugada. La línea de 132 kilovatios une Calchines con Paraná. Todo indica que el robo de perfiles metálicos de su base causó el desplome del gigante reticular.
Todo indica que el robo de perfiles metálicos de su base causó el desplome del gigante reticular, ahora con parte de sus brazos y su base retorcidos por el golpe. Se ignora aún cuándo pudo ocurrir el robo del metal.
La torre soporta líneas de 132 kilovatios que, tras cruzar el río Paraná, llega hasta Paraná proveniente de Calchines. A la línea, la opera la EPE en territorio santafesino, la empresa nacional Transener para cruzar ese río y luego la compañía eléctrica provincial entrerriana.
El grave daño fue advertido por la EPE tras la tormenta de esta semana, pero seguramente pudo haber ocurrido varios días atrás. Fotos de los operarios que fueron a constatar lo ocurrido y hacer reparaciones provisorias muestran óxido en el metal cortado.
Del accidente no puede culparse al clima, sino al vandalismo. Es más, la temperatura promedio de estos días colaboró al bajar la demanda, lo que permitió a las empresas de Santa Fe y Entre Ríos no interrumpir el servicio.
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