La situación en la zona oeste formoseña por la falta de lluvias trae aparejados varios inconvenientes: grandes tormentas de tierra, vientos extremadamente fuertes que ocasionan mucho daño, además, la poca agua que logra salir a veces, está cada vez más salinizada en algunas partes.
Los animales se mueren de hambre, algunos productores deben vender su ganado para poder salvar sus economías y con la falta de homologación de la emergencia agropecuaria por parte de la Nación, que fue dictada por el gobierno del Dr. Gildo Insfrán, hace que los pobladores con desesperación vean cómo día a día, este ciclo histórico de sequía, va consumiendo sus esperanzas.
Lo que el viento se llevó
Aunque las imágenes son más que elocuentes, los vecinos de Ingeniero Juárez están preocupados por los fuertes vientos que se registraron en las últimas horas en el pueblo, producto de la sequía, las tormentas de tierra son más frecuentes y la intensidad del viento ha provocado la voladura del techo del viejo galpón de la estación del ferrocarril.
Según lo relatado por varios pobladores, el agua de red es escasa e insuficiente para poder apaciguar la necesidad del pueblo, mientras canales y represas están casi agotadas.
Algunos vecinos hablan de que hace 1 mes que no tienen agua para tomar; en tanto que las quejas por las fuertes ráfagas de viento norte se acrecientan, “así no se puede estar, mucha tierra y sin agua”, asimismo, otros aseguran que “el tema de la falta de agua preocupa mucho, puesto que no se bombea por el canal y las napas no soportarán el actual nivel de explotación”.

Comentá la nota