En el mediodía de ayer se escuchó la sirena de los Bomberos Voluntarios de Chivilcoy por la muerte de los nueve Bomberos en el incendio que se produjo en un depósito ubicado en el barrio porteño de Barracas el miércoles pasado.
Fue un solo sonido de sirena a las 12 del mediodía en punto, en homenaje a las víctimas de la tragedia, junto la formación del cuerpo activo de Bomberos y reservistas, frente al cuartel de la calle Pueyrredón, acompañados por los miembros de la comisión directiva, funcionarios municipales y miembros de la comunidad que se acercó hasta el lugar para solidarizarse con las víctimas. Por otro lado el programa 'El Trapecio' de Radio Chivilcoy, también al mediodía, se sumó a este minuto de silencio que se hizo a nivel nacional. '¡Esto nos toca muy de cerca!” La tragedia se produjo cuando una pared de unos siete metros de altura se desplomó sobre el grupo de bomberos y rescatistas que trabajaban sin tregua en el lugar. Esteban Genaro, jefe de Bomberos de Chivilcoy, calificó que 'el país está dolido por lo ocurrido en Barracas' y en reconocimiento a los fallecidos 'se hizo un toque de sirena, con la formación del Cuartel frente al mástil, donde la bandera está a media asta. Todos los cuarteles del país al mediodía realizaron el toque de sirena'. 'Esto nos toca muy de cerca y muchas veces, en diferente magnitud, estamos en situaciones similares' dijo y agregó que 'hay que ser cauto en las declaraciones en estos momentos de dolor, pero por lo que se pudo ver no se habrían tomado las medidas de seguridad'. Al ser consultado si los bomberos fallecidos estaban en un lugar indebido, Genaro, dijo: 'Muchas veces trabajamos con un área de seguridad para el propio bombero, porque la vida del bombero está por encima de todo. Es fácil verlo desde el televisor y no desde el lugar del hecho, pero en los medios nacionales se habla de cambiar el protocolo de trabajo, pero hay que priorizar lo que está sucediendo en un incendio, porque en este caso estaba generalizado y no había más nada que salvar, entonces hay que tratar que no se propague hacia otras propiedades. A 24 horas del siniestro el fuego está circunscripto y está generalizado en gran parte. Hasta que no se termine el combustible y el alto poder de fuego que tiene el cartón no se apagará. Por la experiencia que tenemos hay que entrar en el lugar colapsado y hacer escombramiento, moviendo papel por papel, porque se puede tirar agua por arriba, pero si el fuego está debajo de los papeles, seguirá vivo'.
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