Los hechos ocurrieron el pasado sábado 11 de junio, cuando un móvil de la DPU irrumpió por el camino de servicio que corre entre la calle San Lorenzo y Caseros hasta debajo del puente, con una supuesta denuncia de “intento de asentamiento”, en el lugar.
Esas dos parcelas divididas por el camino de servicio estan identificadas catastralmente como “35 K”, unas 6 hectáreas que lindan con el viejo frigorífico y que aun pertenecen a los viejos socios de la Cooperativa Martin Fierro, y una parcela “35 P” de 5 hectáreas que desde el año 1983 pertenecía a Eugenio Betancourt.
Esta última parcela es la que el sábado 11 la Municipalidad fue a intrusar con una topadora.
Según pudo recabar Zi esa parcela fue vendida por Betancourt y su sobrino Juan Domingo Giorgetta en el año 2004 a la firma “Roari SA”, que explota la estacion de GNC en esa misma zona.
Roari financió la campaña de Cáffaro
El intendente Osvaldo Cáffaro conocía perfectamente la situación dominial de esos terrenos, al punto de que la firma Roari SA le financió la campaña que lo convirtió en Intendente en el 2007 a cambio de que Cáffaro le consiguiera un cambio de zonificacion para poder levantar un emprendimiento en ese lugar, como informamos en nota aparte con la documentación pertinente.
Llega la topadora municipal
En el mes de mayo, luego de ralizar durante mucho tiempo trabajos de relleno dado el bajo nivel de la parcela, el propietario de la parcela comienza a realizar trabajos de alambrado del terreno, colocando carteles de “Propiedad Privada” ante el rumor de uqe el Municipio intentaría quedarse con esas tierras también en el marco del megaproyecto “Masterplan”, de forma análoga a como hizo con los terrenos de enfrente del Balneario Municipal.
Efectivamente, como contábamos, el sábado 11 de junio a las 14:30 horas llegan al predio de Roari un móvil de la DPU, un móvil policial y el funcionario todo servicio Oscar Da Costa.
“-Desactiven todo esto porque si no las cosas se van a poner pesadas para ustedes. Tengo expresas órdenes del Intendente y de Ariel Ríos para sacar esto”, les dice Da Costa a quienes se hallaban haciendo los pozos pata alambrar el predio.
Seguidamente se le exhiben al funcionario municipal los títulos que acreditan la propiedad y el pago de los impuestos al día, tanto a ARBA como a la propia municipalidad.
Nada de esto pareció importarle a Da Costa, quien decía ser “un soldado de Cáffaro” dispuesto a sacar todo lo que allí había.
Así fue que llegaron una topadora y dos camiones para llevarse todo, pero el grupo de personas que resistían se paró delante de la máquina para impedir su accionar.
La pelea duró siete horas y media, requiriéndose la presencia del Instructor Fiscal Pablo Araóz.
El Subcomisario Recalde labró un acta policial donde consta que los trabajadores de Roari no ejercieron violencia alguna, sino resistencia pacífica a la agresión municipal.
Martín Matzkin, dueño de Roari SA, radicó una denuncia penal contra Cáffaro, Ríos y Da Costa, y tambien solicitó una medida cautelar para que se retire la topadora de su predio, la que está en trámite.
Martin Fierro también resiste
Como consecuencia directa de la accion municipal sobre la parcela de Roari, de modo preventivo un grupo de viejos socios de la Cooperativa Martin Fierro levantaron una casilla metálica sobre la entrada a la parcela “35 K” para defender sus tierras de la voracidad caffarista.
Allí estarán hasta que Cáffaro desista de su actual desconocimiento sobre los derechos de los viejos trabajadores del frigorífico y de sus descendientes sobre esas tierras.


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