Hay al menos 9 centros educativos “en estado de emergencia”. Faltan aulas, espacio y seguridad. La Uepc elevará un informe para que la Provincia le destine partidas específicas en el Presupuesto 2011
Aunque en la ciudad los estudiantes no se movilizaron ni hicieron ruido, el estado de los colegios deja bastante que desear.
Los problemas más serios están en los colegios de la periferia, donde van a estudiar muchos de los chicos de los barrios pobres de Río Cuarto. El hacinamiento, la precariedad edilicia y el frío en invierno son los principales obstáculos que se cruzan en la educación de esos chicos.
Por estos días, la Uepc está terminando de elaborar un relevamiento de la infraestructura educativa de Río Cuarto. El gremio docente le planteará al Gobierno que se incluyan partidas para obras y mantenimiento en el presupuesto 2011.
Según el estudio de Uepc, los colegios y escuelas con problemas más graves son el Ipem 28, el Ipem 29, el 330, y la Fotheringam, donde faltan aulas y no hay condiciones de higiene y seguridad. Esos cuatro centros educativos se encuentran dentro de lo que el sindicato ha catalogado como de “emergencia absoluta”.
También están en la lista de los más postergados el Jardín de Infantes de la escuela Leopoldo Lugones, la escuela República del Uruguay, el Normal y la escuela Sabattini.
El caso del Ipem 28 de Banda Norte es un emblema de la educación en condiciones deplorables. Para empezar, el colegio funciona en una vieja casa particular -en Colombia 350- que fue adquirida por el Gobierno provincial. En verdad, la propiedad le pertenece a la Escuela República del Uruguay, ubicada atrás del Ipem.
Aunque pudo haber sido útil para abrir una oferta educativa en una zona donde hay muchas familias humildes, hace una decena de años, hoy está lejos de garantizar buenas condiciones para dar clases.
De hecho, la Provincia se vio obligada a hacer reformas porque el edificio tenía un informe negativo de Defensa Civil, que determinó que no reunía las mínimas condiciones de seguridad, por tener material inflamable y la salida obstaculizada.
El Ipem 28 tiene apenas dos aulas, que no alcanzan para albergar a todos los alumnos. De hecho, los chicos de cuarto y quinto año tienen clases en la parroquia Jesús Resucitado a unas cuadras del centro educativo.
Como le cede las instalaciones al colegio secundario, la escuela República del Uruguay no puede realizar la jornada educativa extendida, el programa del Municipio para contener y mantener en el sistema a los chicos en situación de vulnerabilidad.
Precariedad
Aunque presenta matices diferentes, la realidad del Ipem 29 de barrio Las Quintas también está marcada por la precariedad. Es otro de los colegios que la Uepc cataloga como en “situación de emergencia absoluta”. Allí, el problema central es la falta de espacio: los dos últimos cursos no tienen aulas para ir a clases.
Pero no es sólo eso: la preceptoría y la sala de profesores funciona en un apretado despacho, armado con machimbres en un claro cerca del ingreso. Cruzando esa oficina, al fondo del pasillo, está la dirección, donde apenas si cabe un escritorio, una computadora y dos sillas.
Durante un tiempo, la solución fue ir a clase a un salón de la Escuela Bernardino Rivadavia, contigua al edificio del colegio secundario. Más tarde, en abril, llegaron dos aulas móviles de la Provincia, que se instalaron en el patio.
Donde también se ensambló un aula móvil fue en el Ipem 330, de barrio Las Ferias. Allí, también existe un serio problema de hacinamiento. De hecho, el colegio de Sabattini al 3800 da clases a la mañana y a la tarde para que todos los alumnos tengan lugar.
Fue en ese mismo centro educativo donde, poco después de instalada, el aula móvil se incendió y quedó inutilizable. Por razones de seguridad, los directivos del establecimiento prefirieron seguir funcionando como lo venían haciendo y no pidieron que la Provincia reponga el habitáculo quemado.
El gobernador Schiaretti anunció en Río Cuarto la construcción de obras de infraestructura para los tres colegios, algo que se materializaría recién el año próximo. Está prevista la edificación de nuevas aulas para el Ipem 28, el 29 y el 330.
“No hay inversión”
María Inés Castresana, titular de la Upec local, dejó en claro que los problemas edilicios no se agotan en esta lista. Dijo que hay deterioro o malas condiciones de infraestructura en el Normal, las escuelas Sabattini, Fotheringam, Bernardino Rivadavia y Leopoldo Lugones.
En el último caso, explicó que los docentes no disponen siquiera de un baño para su uso exclusivo, mientras que en los demás establecimientos el principal problema es la falta de aulas y de espacio.
Castresana recordó que “desde 1995 no hay inversión en infraestructura educativa”.
La gremialista también protestó porque el dinero no alcanza para tener los colegios en condiciones: “El fondo de mantenimiento es insuficiente”, se quejó Castresana. Y agregó que esto también hace a la calidad de la educación.
“Venimos reclamando desde siempre por las malas condiciones edilicias. Lo que se necesita es una mayor inversión”, recalcó la secretaria de la Uepc.
Colegios en reparación
Después de un largo reclamo, la Provincia comenzó a reparar el techo de tejas completo del Colegio Nacional. La inversión es de $ 1.000.000. Allí, el problema es que los techos se llovían. La misma obra se hará luego en el colegio Industrial. También hay reparaciones para el Normal.
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