Una toma que se extendió por 36 horas y terminó con una orden de desalojo judicial. Okupas de distintos lados, incluidos de distritos vecinos, fueron a dar pelea por un complejo ya adjudicado. Pobres contra pobres. Tras escuchar la orden judicial de desalojo, leída por la policía, se retiraron sin resistencia. Organizaron otra toma, pero de tierras, en terrenos lindantes al aeródromo de Florencio Varela en Km 26.
“Del otro lado del alambrado que han cortado”, exclamó Codina, señalando con su mano derecha abierta la dirección. No solo pasaron del otro lado, sino que deliberaron a mas de 100 metros del lugar indicado.
“Esto es un autodesalojo. Es inédito. La gente se va sola”, exclamó ante este diario el segundo jefe policial.
LA TOMA
El domingo por la noche fueron llegando al abandonado complejo de viviendas de San Jorge los primeros okupas que habrían de cortar el alambrado perimetral para acampar en una calle iinterna. El barrio está paralizado desde hace dos meses cuando la empresa constructora retiró su obrador. Sobre la suerte de ese complejo habitacional no hay información oficial, pues los concejales oficialistas no permiten que ello suceda ante los pedidos de informes de sus pares opositores.
Asi las cosas los okupas se fueron asentando con la intención de poder ocupar las viviendas. Cabe señalar que la midad del complejo ya ha sido entregado en 2011 en ocasión de las elecciones, pero para este año todo indica que no será igual.
Con las primeras luces del lunes la policía intentó desalojar con palabras. La iniciativa no prosperó ante la llegada de más gente. Aparecían de todos lados con la idea de hacerse de una vivienda. A esta altura de los hechos ya era necesaria la organización. “En este cuaderno vamos anotando a los que se presentaron. Son más de 400 personas para 350 casas”, reconoció ayer ante este diario uno de los voceros, quien dijo no estar autorizado a hablar hasta tanto regresara la comisión que estaba reunida en la municipalidad con las autoridades. La comisión regresó cuando Codina indicaba que hicieran la reunión afuera del complejo.
ACAMPE Y BANCA
Esa fue la consigna: acampar en el lugar y resistir para lograr el único cometido: la casa propia. Para los okupas no era válido el argumento de que esas 350 viviendas tengan adjudicatarios. La pelea era por todo. Asi como lo remarca el gobierno nacional. “Vamos por todo y no importa si las casas tienen dueño. Que nos vengan a sacar”, reflexionó un joven ante este diario.
Como reguero de pólvora la noticia llegó a municipios aledaños. “Hay casas para los que se anoten en el cuaderno”. En el cuaderno hubo hasta el lunes a la tarde, 150 anotados. Todo ellos acamparon en la calle interna del complejo. La gran mayoría, jóvenes con hijos. Los delegados rechazaron en varias ocasiones la presencia de niños. Ayer a las 11 de la mañana lo hicieron saber en una asamblea. “Ya les dijimos que no queremos pibes, porque cuando venga el desalojo puede haber violencia. Acá la gente quiere resistir”, se escuchó.
La espera se matizó con mates. Para calentarse hubo tambores de 200 litros con brazas, colchones, carpas y frazadas. La vigilancia policial fue discreta, con dos patrulleros y el apoyo de Defensa Civil municipal.
Como se dijo, las casas ya están adjudicadas pero no se conocen cuando serán terminadas. Llevan 7 años en esas condiciones. En los interiores se ven las huellas de los saqueos. Han arrancado las cañerias de agua completa. Se han llevado puertas y ventanas, no fue ahora, sino de hace años. El abandono genera dolor, teniendo en cuenta los mas de 25.000 inscriptos en la Municipalidad con necesidades habitacionales. Al mismo tiempo se pregona desde la televisión el plan Pro.Cre.Ar, que otorga créditos para la construcción de la vivienda. El modelo tiene estas cosas: No terminan las miles de viviendas a lo largo y ancho del pais, pero otorgan créditos. No está mal que se otorguen creditos, lo importante es terminar lo iniciado. En Varela no se conoce la construcción de una vivienda por el Pro.Cre.Ar.
Tras el invite a pasar del otro lado de lo que fue el alambrado destruido para ingresar al complejo, la asamblea resolvió convocar al abogado que los asesora. Mientras tanto se diagramó otra toma: Los terrenos lindantes al aeródromo de Florencio Varela. A media tarde el gran descampado comenzó a ser dividido en lotes, donde los asentados pueden ser pasible de otra orden de desalojo del Juzgado de Garantías de turno. Sería inédito. Dos veces desalojados.
Voceros policiales señalaron anoche a este diario que por esta nueva toma ya se ha generado otra causa judicial. Los okupas dicen que no habrán de sufrir un nuevo revés. De los campos no los van a sacar y van a resistir.
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