Toman a clienta de rehén en una panadería

Toman a clienta de rehén en una panadería

Fue en 29 y 51. Dos delincuentes irrumpieron armados. Uno agarró  del cuello a una mujer y le puso el caño de un revólver en la cabeza. Se alzaron con la recaudación y el celular y la billetera de la compradora. Huyeron en moto

Los sujetos de unos 25 años irrumpieron ayer a la tarde a una panadería ubicada frente al Hospital Italiano, tomaron de rehén a una clienta, a la que le pusieron el caño de un revólver en la cabeza, y protagonizaron un violento asalto, informaron fuentes policiales.

Este nuevo episodio de inseguridad se produjo en el comercio de razón social “Julieta”, ubicado en 29 y 51, cuando ingresó una clienta y casi simultáneamente se detuvo una moto frente al local con dos sujetos a bordo.

Los dos jóvenes, uno con el casco colocado, ingresaron detrás de la mujer y uno de ellos la agarró del cuello y le apuntó a la cabeza. “Dame todo lo que tenés”, gritó el ladrón a la encargada de la panadería.

María, una joven de 25 años, entregó el dinero de la recaudación, pero los delincuentes querían más. “Dame la del monedero con el cambio y la de la caja de seguridad”, ordenó uno de los cacos.

Adriana, una pasiva víctima (ella estuvo sentada en un rincón y los malvivientes no la vieron), le contó a Trama Urbana que “por como se movieron se conoce que sabían los movimientos internos del comercio”.

Luego de más de un minuto de suma tensión, los asaltantes se alzaron con la plata de la caja, el monedero con el cambio, y la billetera y el celular de la clienta.

Como las empleadas no tenían la llave de la caja de seguridad los motochorros no pudieron llevarse el dinero allí guardado.

”No somos asesinos” 

Los delincuentes se mostraron agresivos y en apariencia bajo los efectos de drogas. Enunciaron varias veces la frase: “Nosotros no somos asesinos, somos ladrones. Si nos dan todo nadie va a resultar lastimado”.

La mujer que fue tomada como rehén y amenazada de muerte quedó en estado de shock y casi se desmaya, contó María, una de las damnificadas.

Con el botín en su poder, los cacos corrieron hasta la moto, y uno de ellos se cayó ni bien hicieron unos metros, pero se paró y volvió a subirse al rodado para alejarse a toda velocidad.

“Nosotras trabamos la puerta a partir de las cinco de la tarde, pero esta vez nos robaron a las cuatro”, señaló Adriana.

En febrero pasado la panadería había sido asaltada, y María detalló que en los cuatro años que ella trabaja en el comercio fue víctima de atracos en seis oportunidades.

Investiga personal de la comisaría Cuarta y la UFI nº 9 de Autores Ignorados, a cargo del fiscal Fernando Cartasegna., quien calificó el caso como robo calificado.

Comentá la nota