La toma del edificio de la Jefatura Central de Policía cumple este viernes a la madrugada 48 horas y aún no tiene solución.
Las instalaciones continúan ocupadas por los manifestantes que protestan por las sanciones del gobierno a los efectivos que la semana pasada se auto acuartelaron.
Desde el Ministerio de Relaciones Institucionales y Seguridad insisten en que los ocupantes desalojen de manera voluntaria el edificio para abrir un canal de diálogo.
Los manifestantes, por su parte, piden que se levanten las sanciones y se establezca una posibilidad de negociación a los reclamos por mejoras salariales y laborales para retirarse de la sede central de la fuerza pública.
A pesar de haber solicitado el desalojo en la justicia, desde el gobierno reconocieron que no procederán al uso de la fuerza para llevarlo a cabo, para evitar daños a la integridad física de las personas y de las instalaciones.
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