Eso es lo que padeció hoy una vecina que perdió todo por la inundación, en una inmensa fila de gente en el Club San Martín de 7 y 523, donde la Cruz Roja reparte donaciones. Lo conseguido le fue muy útil, según indicó
Exhausta, sin haber dormido tres horas corridas en todas estas noches porque, a falta de colchones, se tira a descansar sobre cartones húmedos, así, en esas condiciones físicas y anímicas aguantó cuatro horas de espera en la inmensa cola de vecinos que se acercan al Club San Martín de Tolosa, en 7 y 523, donde la Cruz Roja reparte las donaciones destinadas a los damnificados.
Hoy, después de avanzar a paso lento hasta llegar al primer lugar de la larga fila de peregrinos, Nora consiguió algunos productos de limpieza. Todo muy útil, reconoció, porque todavía, por la vorágine del desastre, no puso su casa en las condiciones de aseo necesarias, y con esas pequeñas botellas a las que nunca les dio el carácter esencial que ahora ve que poseen podrá comenzar a lavar, fregar y desinfectar cada uno de los rincones tocados por el agua
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