Toledo relató lo sucedido el día que murió su esposa en Huaco

Toledo relató lo sucedido el día que murió su esposa en Huaco
Indicó que luego de un forcejeo vio sangre en él, y de allí perdió la noción. Cuando volvió en sí, la mujer ya había muerto.
Ayer comenzó el juicio por la muerte de Ramona Montivero, hecho perpetrado el 11 de mayo de 2012. El ex sargento Sergio Toledo, único imputado en la causa relató os hechos sucedidos en Huaco, que culminaron con el fallecimiento de su mujer, madre de sus tres hijos y con quien convivió 18 años. Declaró además la amante de Toledo que estuvo con el 48 horas antes del crimen.

Toledo relató cómo en los años 80 se separaron, y luego en el año 2000 volvió a quedar embarazada de él y retomaron nuevamente la relación.

Pasadas las 11.00 de ayer, frente al Tribunal presidido por Mario Pagotto, Toledo relató su versión de los hechos. En ese marco, comentó que el día del hecho, ella le negó las llaves de la camioneta. Comenzaron a forcejear cuando la mujer sacó un cuchillo de un cajón. Sobre la hija de ambos, dijo que estaba tapada y no podía ver lo que sucedía.

Luego del forcejeo, la mujer le pegó con un jarro y la soltó. Lo hirió en un dedo, y al ver sangre en su mano, pierde noción de los hechos, volviendo en sí, minutos después cuando ya la había matado de alrededor de 18 puñaladas.

Un dato que el sargento relató un hecho que data del año 1996 cuando ella le disparó dos veces pero no lo hirió.

Luego, Mónica Quiroga, declaró ante la justicia. Se trata de la mujer que acompañaba a Toledo 48 horas antes del crimen, y con quien el sargento se mantenía una relación amorosa, la cual fue motivo para que Montivero se enojara con su ex marido.

El 11 de mayo de 2012 fue el día en que Toledo mató a su mujer. Ese mismo día, era el cumpleaños de Gema Janet Toledo (21), la principal testigo del hecho, quien además es querellante en la causa contra su padre por la muerte de su madre.

Gabriel Pavón, abogado defensor del ex sargento Sergio Toledo imputado en el crimen de su ex mujer, Ramona Montivero, expuso ante Fénix detalles de la defensa. Llevará 14 testigos sobre la relación y pedirá la reconstrucción del hecho ocurrido en Huaco.

En ese sentido, el letrado dijo que “vamos a tratar de demostrar la agresión en la que estuvo inmerso Toledo”. “La hija sostiene una versión que no coincide con la verdad y vamos a tratar que eso caiga”, sostuvo respecto de la hija de la pareja que presenció el crimen.

Asimismo, sostuvo que su defendido declarará ante los jueces. “Desde el primer momento colaboró con la justicia y lo va a hacer en este momento también”, indicó.

Según la versión de Toledo, llegó a la vivienda para buscar llaves y ropa, pero fue cuando comenzó la discusión que culminó con la muerte de la mujer. La pena por Homicidio Simple es de 8 a 25 años, pero todo dependerá de lo dictamina el Tribunal.

Sobre la causa

Montivero, falleció el 11 mayo de 2012. El presunto autor del hecho es Toledo, un sargento de la Policía de la provincia que trabajaba en Aimogasta. En junio, del mismo año, el juez penal, Daniel Barría, procesó a Toledo y le atribuyó la supuesta autoría del delito de homicidio simple. Desde esa fecha, el policía permanece detenido en el Servicio Penitenciario Provincial.

Según la investigación judicial, la mujer atendió afuera a Toledo, donde iniciaron una fuerte discusión. Fue entonces cuando el hombre empezó a apuñalarla en diferentes partes del cuerpo con un cuchillo.

Al oír los gritos desesperados de la mujer, una joven de 20 años –hija de ambos– salió de la casa y fue testigo del violento ataque. Para que su padre cejara en su accionar, la muchacha lo golpeó en la cabeza, pero no logró su cometido, según ella misma testimonió después. Por eso, corrió hasta la casa de una tía, donde pidió ayuda. Cuando regresaron al lugar, la escena era un cuadro de sangre y la víctima estaba ya sin vida.

Tras esto, Toledo abandonó el lugar en una camioneta y, poco después, se entregó en la misma comisaría donde trabajaba.

Con el correr de la investigación, se supo que no se trataría de un hecho aislado, sino que se enmarcaría en el contexto de la violencia de género.

El imputado, tenía prohibido salir de Aimogasta y le habían quitado el arma reglamentaria, justamente, por maltratar a su ex pareja en el propio edificio policial, según se supo de fuentes relacionadas con el caso.

Aunque Toledo y Montivero fueron concubinos e, inclusive, tenían hijos en común, el policía no podrá ser condenado con el agravante del vínculo, ya que ambos no estaban legalmente casados.

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