En la escuela Brigadier San Martín, de Argüello Mercantil, dos alumnas quedaron embarazadas este año. Dicen que muchos chicos prefieren hablar de sexualidad entre amigos.
Esta es una escuela que podría ser cualquier escuela. Estos son jóvenes como cualquier otros. Cada vez que se habla sobre maternidad adolescente se escuchan voces de médicos, psicólogos e investigadores. Pero igualmente valiosas son las miradas de sus propios protagonistas.
¿Por qué se anticipa más el debut sexual? ¿Es la maternidad una elección o un accidente juvenil? ¿Con quiénes hablan sobre estos temas? Todas estas cuestiones fueron abordadas en una charla de Día a Día con 20 jóvenes de entre 15 y 18 años del Instituto Brigadier Mayor Juan Ignacio San Martín. Lo que sigue son fragmentos de ese encuentro. Una mirada que no se centró en lo que está bien o lo que está mal, sino simplemente en lo que es.
Suspenso, no abandono
“Todos queremos ser alguien en la vida. Estudiar, tener una familia y darle lo que vos querés. Pero a veces un hijo se te cruza en el camino. Necesitás ayuda que no siempre llega. Entonces no te queda otra que abandonar el colegio”. Melisa responde desde una punta de la sala. Mientras habla, se acaricia el vientre. Ella es una de las dos estudiantes de 5º A, que en este 2014 llegó con la noticia de que iba a ser mamá.
La primera fue Analía, también de 5º A. Ella fue mamá hace dos meses y medio. No pudo continuar con los estudios porque tuvo que ocuparse de las tareas maternales. “No sabemos si va a volver. El bebé es muy chiquito y a ella no le da para dejarlo con la madre. Nos dijo que no puede dejar la casa. Vino un ratito a visitarnos y ya la extrañaba a la beba”, comenta Julieta, otra compañera.
Melisa fue la segunda. Sus profesores aseguran que ella tiene bien asumido el embarazo. Y aunque no tiene decidido si continuará o no con sus estudios, sus compañeros aclaran que un punto suspensivo no es lo mismo que abandonar la escuela. “Todo pasa por el afecto que le tengas al bebé –agrega Tomás, otro compañero–. Es normal que apenas nazcan los niños, los papás quieran estar todo el tiempo con ellos. Abandonan las cosas que en ese momento no consideran importantes, aunque más adelante las retomen”.
El curso de Melisa tiene en claro muchas cuestiones sobre educación sexual. Es evidente el trabajo de profesores como Alberto Vergara y Carlos Lavarello. Y aunque en algunos puntos nunca se ponen de acuerdo, hay otros en que sí concuerdan: la adolescencia es la época en la que se cuestionan todo.
Mirá con quién habla
El Instituto Brigadier San Martín es de gestión privada, pero tiene cuotas accesibles. Alberga a casi 400 estudiantes de distintos estratos sociales. Muchos de ellos provienen de llamadas “familias vulnerables”.
En dos cosas están de acuerdo. Una: es entre compañeros con los que más charlan de sexo. Dos: la edad del debut de la mayoría es entre los 12 y los 13 años. ¿Por qué tan pronto? Porque comienzan la secundaria y se relacionan codo a codo con los más grandes.
“La mayoría tiene su debut en primer año. Uno conoce chicos más grandes y entonces piensa: ‘Tengo que comportarme como un adulto’. Muchos sospechan que con el comienzo de la primavera, hay más chicos que tienen su primera vez. Pero no es así. Salvo excepciones, el debut no se hace por amor, sino por curiosidad”, dice Tomás.
La edad cada vez más temprana del despertar sexual fue algo que desveló en algún momento a Giulietta (17). “Cuando entrás a la secundaria, comenzás a pensar en muchas cosas. Qué hacer además de estudiar. Cómo ser feliz. Cómo distraerte. Comenzás a tener responsabilidades y entonces prestás atención en lo que hablan los grandes. Preguntás y te contestan: ‘No son cosas de chicos’. Entonces acudís a tus amigos”.
Los compañeros reemplazan la palabra de los padres cuando el consejo no llega. Ya sea porque a los chicos les dio vergüenza preguntar o porque los grandes no se animaron a contestar.
La mayoría pidió más apoyo familiar. Un pilar que cuando llega, nunca se olvida. Como en el caso de Lucas (17): “Cuando tenía 10 años, mi papá me sentó y me explicó algunas cosas. Fueron apenas unos minutos, pero a esa charla no me la olvido más”.
“Una cosa es elegir ser mamá y otra es que te pase por accidente. Estaría bueno que nos expliquen bien Qué tiempo nos va a llevar Y qué cosas ya no vamos a poder hacer. Así podremos elegir en base a la información”. Luciana (17)
“Hay adolescentes que quieren tener hijos para poder ser mamás jóvenes. Es lo que ellas eligieron. Es una cuestión cultural”.Lucas (17)
“Todos estamos expuestos a imágenes en la tele. Hay que ver cómo reacciona cada uno, Cómo hacen los más chicos cuando hay escenas de violencia y sexo a las 7 de la tarde”. Paula (15)
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