Todos los días, el humo y el polvo en suspensión afectan la ciudad y aledaños

Todos los días, el humo y el polvo en suspensión afectan la ciudad y aledaños
La falta de lluvias que se registra en estos últimos tiempos en el Valle Central, además del viento y otros factores, han convertido a la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca en un lugar donde la polución ambiental se puede apreciar a diario.

Principalmente en horas de la mañana, cuando las condiciones del clima son más propicias, el polvo en suspensión y el humo perturban gran parte de la Capital y Valle Viejo, generando un ambiente ideal para la propagación de enfermedades respiratorias y de la vista.

Este aspecto es quizás uno de los que menos se toman en cuenta a la hora de analizar las causas de la propagación de dolencias típicas de esta época del año, en que los centros de salud reciben la mayor demanda por afecciones a las vías respiratorias.

Solo basta dirigir la mirada hacia algunos puntos de la ciudad, principalmente el norte y este, para darse cuenta de qué manera los agentes extraños cubren prácticamente todo.

Quienes más lo sufren son, seguramente, los vecinos de barrios del norte de la ciudad, gracias al viento que a diario levanta grandes volúmenes de tierra que queda suspendida y torna el aire casi irrespirable.

Pero a ello hay que sumarle otro factor, como el humo que se desprende de las chimeneas e incluso de cualquier quema particular que se produce.

El catamarqueño tiene la costumbre de prenderle fuego a cualquier cosa y muchas veces no toma conciencia que está causando un daño al ambiente.

A la hora de la salida del sol, las condiciones del tiempo impiden que ese humo se eleve y por ello se disemina en el ambiente, cubriendo en algunos casos grandes extensiones del Valle Central. Es un fenómeno casi imperceptible, pero que sucede prácticamente a diario y afecta a miles de personas.

Algunas de esas columnas de humo provienen de chimeneas industriales ubicadas hacia el este del valle, en el departamento Valle Viejo. Y gracias a la acción del viento, la bruma a veces llega hasta el mismo aeropuerto Felipe Varela.

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