El joven (20) padece distrofia muscular congénita y sus padres solicitan un subsidio para costear su tratamiento.
Viviana de los Angeles Carrasco dice, como toda madre, que su hijo es todo. Dice también que siente miedo y, acostumbrada como está tanto a la palabra y el corazón golpeados como a la sed que dejan las promesas incumplidas, también dice que va a seguir peleando contra la indiferencia. Su hijo Leonardo (20) es su motivo para apartarse de la desesperanza y ponerle voluntad a la lucha diaria. Leonardo Gabriel Albornoz Carrasco (20) padece distrofia muscular congénita y generalizada en todos sus miembros y extensiva a tórax y columna. Concurre a Sisca (Sistema Integral para la Salud Cubano-Argentina), donde recibe un tratamiento intensivo de masoterapia integral refleja, encaminado a posibilitar su recuperación motriz general. Desde abril de 2011 lo someten a veinte sesiones mensuales de dos horas de duración cada una, a un costo de $2.500 al mes. Hasta el momento ha evolucionado positivamente y los especialistas que lo atienden afirman que si sigue con este régimen por un tiempo continuo seguirá progresando, e incluso existe la posibilidad de que camine. Sin embargo, para sus padres es un desvelo costearle el tratamiento y por eso buscan obtener un subsidio. Su papá Héctor (66) hace changas y percibe la jubilación mínima, Viviana (47) es ama de casa y se encuentra abocada tiempo completo a su cuidado. Leonardo tiene dos hermanos, Cristian (18) y Alejandro (16), que son estudiantes secundarios. Hace tres semanas que Leonardo no concurre a las sesiones por falta de recursos para la cuota y el transporte, y Viviana cuenta que, anticipándose a esta situación, insistió cuatro meses por obtener una audiencia con el gobernador. “Iba con mi hijo, lloraba de desesperación y hablaba con los secretarios, pero nunca pude obtener una respuesta”, expresa.
Dada su escasa movilidad, Leonardo también necesita una cama ajustable o articulada de 80 x 200, que se maneja con control remoto para cambiar de posiciones. Existen dos modelos: con respaldo, laterales y piecera tapizados o de melamina. La primera sale $32.517,90 y la segunda $29.900. Ambas tienen las mismas capacidades técnicas y características, y la diferencia entre el tapizado y la melamina es solo estética.
Además, Leonardo precisa leches y alimentos especiales que sus padres no siempre pueden comprarle.
“Uno a veces no tiene estudios y no tiene las palabras exactas para expresarse y pedir ayuda”, lamenta Viviana. “¿Qué significa tu hijo para vos?”, le preguntamos. “Todo”, dice. Y precisa una sola palabra para que todos podamos identificarnos con ella y su causa.
Si alguien puede colaborar con Leonardo y su familia debe comunicarse al (0387) 4322753 o concurrir a la manzana 26E casa 5 del barrio 555 Viviendas de San Ignacio. También se puede hacer un depósito en la caja de ahorro N§ 11083449 del Banco MasVentas.
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