El Gobernador José Alperovich visitó ayer la construcción de los túneles que comunicarán las calles Mendoza y Córdoba, con Marco Avellaneda y Suipacha.
Estos túneles tienen como objetivo principal permitir la fluidez en el tránsito vehicular en la capital tucumana e integrar urbanísticamente ese sector de la ciudad a través de las vías de ferrocarril, y según la empresa constructora, estarán listos entre los meses de agosto y setiembre.
"Es una obra de ingeniería muy grande que abre una ciudad", afirmó el Gobernador para aclarar que por ellos podrán circular todo tipo de transportes, salvo los ómnibus doble altura.
En una reminiscencia de gestiones para lograr que estos pasos sean una realidad para los tucumanos, el primer mandatario recordó que fueron años de idas y vueltas, hasta su concreción. "Uno siempre tiende a soñar y a esta obra la estuvimos peleando 10 años; en los sueños uno tienen que seguir trabajando", manifestó Alperovich.
La obra
La obra consistirá en dos túneles de 160 metros de extensión, seis metros de ancho y cinco metros de altura. Tendrán las pendientes adecuadas para poder salir y entrar sin dificultad. Además se construirán dos puentes peatonales metálicos que serán colgantes y que estarán montados sobre una plataforma de hormigón suspendida con unos pendolones de acero.
Se trata de una obra interesante desde el punto de vista de una arquitectura urbana y moderna.
El proyecto está valuado en $ 50 millones y el tiempo de realización es de siete meses. Cada túnel tendrá un sistema de semaforización; de detección de humo y de oxígeno; habrá cámaras de seguridad, y un sistema de bombeo permanente alimentado de electricidad.

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