Una enorme plataforma sobre los 4.400 metros sobre el nivel del mar sostiene un enorme brazo con punta de diamante, que perfora la cordillera y al mismo tiempo extrae muestras de la roca. Ese es sólo uno de los 10 pozos que en poco tiempo salpicarán la cordillera, a lo largo de 13,8 kilómetros entre la Quebrada de San Lorenzo, en el departamento sanjuanino Iglesia; y hasta el LLano de Las liebres, al límite con la IV Región de Chile.
Esas personas son las que están realizando las perforaciones y ensayos para especificar qué tipos de roca hay, dato que es vital para poder determinar luego cómo será y cuánto costará el túnel de Agua Negra.
"Con parte de estos resultados tendremos la geología de base que se necesita para licitar, en las próximas semanas, el proyecto definitivo que nos indicará cómo será el túnel, cuánto cuesta y cuál es la mejor forma de construirlo", explicó ayer el gobernador Gioja, entusiasmado. Fue a las 15,30, apenas bajó del helicóptero con el que ayer sobrevoló la zona de los trabajos, junto al ministro de Infraestructura, José Strada, y el titular de Vialidad Provincial, Edgardo Güerci.
"Es espectacular ver desde arriba la traza en la montaña con las desembocaduras en los lados chileno y argentino. Se ve clarito que ahorramos unos 60 kilómetros con esa traza", dijo el gobernador. Y destacó además la seriedad con que ese están realizando los trabajos, inéditos en esta provincia.
"Geoconsul, que supervisa el trabajo, trajo a expertos geólogos austríacos aquí para determinar dónde hacer las perforaciones. Ellos allá realizan túneles de 50 kilómetros de largo", contó Güerci, al respecto.
En la cordillera, Gioja recorrió en 4X4 cada una de las plataformas (ver recuadro) y almorzó con los trabajadores en el campamento base de las empresas. Este estudio cuesta unos 25 millones de pesos que financia Vialidad Nacional y que supervisa la Vialidad local con 4 inspectores y 3 consultores expertos.

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