A mediados de marzo se realizará el primer casamiento de personas del mismo sexo en la Capital del Citrus. Alberto Arias se niega a celebrar el enlace por ser abogado canónico. Lo harán empleadas de la repartición.
El casamiento será entre dos hombres que ya enviaron la solicitud a Buenos Aires para confirmar la fecha solicitada. Los novios pidieron expresamente que la ceremonia no sea en las oficinas de calle Rivadavia.
Según confirmó la funcionaria de la sección Matrimonios del Registro Civil local, Beatriz Espasandin, confirmó que “en este caso son dos masculinos que ya enviaron la solicitud de matrimonio y la fecha está a resolución del señor director provincial”. Agregando que “ellos vinieron el año pasado, y este año volvieron a retirar la solicitud porque hay que enviarla a Buenos Aires para que se dé el sí a la fecha que ellos eligen”.
Consultada sobre quién celebrará la ceremonia, la funcionaria explicó: “Podemos casarlos cualquiera de las tres chicas que estamos en el área de sección de Matrimonio, porque somos las únicas autorizadas”. Y ante la pregunta de por qué no los casaba el funcionario que habitualmente celebra las uniones (Alberto Arias), se limitó a señalar: “No, porque quedó así, que nosotras lo realizáramos”.
Cómo se recordará, Arias fue noticia a mediados de 2010 cuando adelantó que por su condición de “abogado canónico” no celebraría uniones matrimoniales entre personas del mismo sexo, invocando una suerte de objeción de conciencia que no la ley no contempla.
Asimismo, la funcionaria comentó en declaraciones al sitio Diario Río Uruguay que el casamiento “se va a hacer con un móvil”, ya que para proteger su intimidad los contrayentes “no quieren en la oficina”.
“Este móvil tiene un costo de 1.000 pesos, que los puso la provincia, y se hace en el domicilio o en el lugar que elijan los novios”, agregó.
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