El titular de Irrigación gambeteó una citación judicial y pidió que lo entrevisten por escrito

Eduardo Frigerio debía declarar hoy en la causa en la que se lo investiga por presunta corrupción en el organismo que administra el agua de Mendoza. La situación de Frigerio tiene en vilo a todo el PJ y es una de las claves del traspaso de poder de Jaque a Paco Pérez.
El superintendente de Irrigación, Eduardo Frigerio, gambeteó este miércoles una citación de la Justicia Penal en una causa que investiga presunta corrupción en el organismo del agua mediante la presentación de un recurso legal: esgrimió que por ser funcionario nombrado con acuerdo del Senado tiene la facultad de contestar una citación a declaración testimonial por escrito.

Ahora el fiscal especial Santiago Garay, a cargo de la investigación, tiene que decidir si acepta enviar un cuestionario por escrito para que Frigerio conteste sus preguntas por la misma vía o si insiste en una nueva citación. Para esto último debería desconocer los fueros aludidos por el jefe de Irrigación, quien está siendo investigado por el Jury de Enjuiciamiento por presunta administración irregular del Departamento General.

Garay lo citó a Frigerio en carácter de testigo porque si bien la denuncia que investiga radica su objeto en el organismo no hay pruebas en el expediente para considerarlo sospechoso al conductor del ente. Distinta es la situación de Frigerio frente al Jury, puesto que en esa instancia (una investigación administrativa) todas las denuncias y sospechas apuntan a su cabeza.

La situación de Frigerio frente al Departamento de Irrigación rebotó con fuerza en las cuatro paredes del peronismo provincial haciendo daño a su paso. El superintendente responde directamente a los mandos políticos de Jorge Villalón, asesor en Irrigación y operador preferencial del asesor presidencial Juan Carlos Mazzón, comandante del sector azul del PJ local.

El grupo de Mazzón intentó salvar al superintendente del Jury pero hasta ahora no lo consiguió. Cambiar la correlación de fuerzas en la conformación del órgano de enjuiciamiento es la apuesta que pusieron sobre la mesa los azules para mejorar el escenario del compañero alcanzado por una investigación que escandaliza a la política mendocina.

El próximo jueves, el Jury tiene que resolver una nulidad planteada por Frigerio respecto a la resolución del tribunal de seguir adelante con el proceso de investigación sobre el superintendente mientras espera suspendido en el cargo. La votación del Jury salió 11 votos a favor de la suspensión del titular del organismo y la continuidad del proceso investigativo y 10 a favor de archivar la causa.

El superintendente cuestionó legalmente el hecho de que se aceptara a 11 miembros como la mitad más uno del cuerpo integrado por 21 personas (7 jueces de la Suprema Corte, 7 diputados y 7 senadores), el mismo planteo que con anterioridad hiciera el senador Ricardo Pettignano, integrante del Jury y operador de los hermanos Omar y Emir Félix, senador nacional e intendente de San Rafael. La presentación de Pettignano se leyó desde todos los sectores como una maniobra para salvar a Frigerio de la investigación, teniendo en cuenta la afinidad entre los Félix y el asesor presidencial.

Sin embargo, el Jury consagró por unanimidad la validez de los 11 votos para ganar una votación dentro del cuerpo. Esta decisión del organismo de enjuiciamiento no fue suficiente para la defensa de Frigerio, por lo que planteó que se vuelva a votar en el Jury la misma cuestión.

La reunión en la que se tratará el tema en el Jury está convocada para el jueves que viene, un día después de que el peronismo defina quiénes serán sus integrantes en el organismo. Hasta el momento, en Senadores hubo acuerdo para que los azules mantuvieran el peso que tenían hasta el recambio legislativo que dio lugar a la jura de los electos el 23 de octubre.

Pero en Diputados hay una encarnizada pelea por tres lugares que le corresponden al PJ: el reemplazo de Silvia Cardozo, quien responde a los azules y dejó de ser senadora porque se le terminó el mandato; el espacio de Daniel Cassia, quien terminó un mandato pero reasumió la banca electo por fuera del peronismo, que es pretendido por el PJ oficial; y el de Gustavo Arenas, a quien muchos dentro del bloque le piden que deje el lugar en el Jury para dedicarse a la presidencia de la bancada, a la que accedió merced a una fortísima negociación entre facciones del partido.

De los tres lugares, los azules pretenden dos y el Eje Peronista, de los hermanos Félix, quiere un espacio en el Jury para su sector.

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