“Ese hombre es un maleducado, un soberbio y un irrespetuoso”, dijo don Fernández, uno de los vecinos de la Pellegrini, que el jueves por la tarde fueron convocados por el EPRE para explicarles los detalles de la polémica obra, además de escuchar el planteo y las quejas de la barriada.
Así está el panorama en esa zona de Chimbas, por donde el gobierno de la provincia pretende hacer pasar la línea de alta tensión que unirá Punta de Rieles con Jáchal.
La situación estalló la semana pasada cuando los frentistas de la calle Pellegrini al observar que las máquinas empezaron a trabajar y que por esa arteria iban a enterrar un cable de alta tensión, y que luego al llegar al canal donde topa la Pellegrini, la obra seguía aérea, pasando por el medio del Loteo 62.
“Por el lado nuestro”, expresó un vecino del Loteo, “ni siquiera los cables van enterrados, sino aéreos. Qué se creen, que nuestros hijos y nosotros no somos seres humanos”.
El encuentro no terminó de la mejor manera. Es más, según los vecinos, Prudencio les habría dicho que si no quieren que el cableado pase por ese lugar van a tener que asumir los costos de la desvío; y si no tienen para pagar, el lunes continúa la obra.
“Es una vergüenza que tengamos funcionarios como este señor”, dijo otro vecino. El lunes los vecinos de la villa Observatorio y los del Loteo 62, unido como están, se opondrán a la continuación de la obra, pese a las advertencias de detenerlos que el señor Rivera Prudencio les habría hecho.
“Estamos unidos y por acá esa línea no va a pasar”, dijo la mamá de un bebé de un año y medio, “porque no van a poner en riesgo la salud de nadie para que otros se llenen los bolsillos”, sentenció.
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