Marcelo Scafati, dueño de la firma Genuinos, dijo no explicarse cuál fue el motivo del atentado. Los balazos se efectuaron con un arma calibre 9mm y no hubo lesionados.
Fueron al menos ocho los disparos que, aproximadamente a las cinco de la mañana, desconocidos efectuaron contra la sede de la empresa Genuinos, propiedad de Marcelo Scafati, en la calle Lamadrid 535.
Los proyectiles rompieron los vidrios de la puerta de acceso al local y también dañaron un automóvil Citroen C3, patente FOO 436, que se encontraba en exhibición para la venta.
"A la madrugada me llamaron de la compañía de vigilancia y ahí me enteré lo que había pasado", contó el damnificado a un cronista de "La Nueva Provincia".
Otras fuentes dijeron que los peritos de la Policía Científica que examinaron el lugar, lograron el secuestro de ocho vainas de un arma calibre 9mm, mientras que Scafati dijo desconocer cuál pudo ser el origen del hecho.
"No tengo cómo relacionarlo con nada. No sé si quisieron entrar y como no pudieron, balearon el frente. Ahí adentro había sólo un auto que me habían dejado para vender y no hay otra cosa", expresó el comerciante.
Scafati se mostró preocupado y sorprendido por la cantidad de balazos que recibió el frente de su negocio.
"Son todos del mismo calibre y están las vainas servidas. Realmente llama la atención", dijo el hombre.
"Obviamente que si lo hicieron a las cinco de la mañana --agregó--, saben que no hay nadie. Acá a la noche no queda gente y están las alarmas puestas".
"Nunca pasó nada".
Explicó el informante que a esa hora de la madrugada le avisaron que se había disparado la alarma del local, aunque esto no le llamó la atención, ya que suele suceder.
"No me sorprendió, porque dos por tres me llaman al accionarse (el dispositivo) por el viento, ya que tengo sensores de movimiento y suenan al vibrar los vidrios o la puerta. Incluso, la semana pasada me habían llamado al haberse accionado", dijo.
Sin embargo en este caso no fue igual y al concurrir al lugar se encontró con la desagradable sorpresa de que su negocio había sido baleado, asegurando que es la primera vez que sufre un hecho de estas características.
"Nunca tuve un incidente previo. En siete años que estoy acá con mi negocio, nunca pasó nada", expresó.
"La verdad es que no me replanteo nada, porque sinceramente no sé qué pensar. Lo que pasa es que la inseguridad que hay es terrible y uno no sabe lo que va a pasar", destacó el damnificado.
Por su parte, fuentes de la comisaría Primera informaron que estaban aguardando que Scafati "venga a la dependencia para tomarle declaración testimonial y luego poder orientar la investigación".
De todos modos, ya la policía había tomado intervención de oficio, aunque hasta el cierre de esta edición no se habrían producido resultados positivos en la pesquisa.
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