Tirotearon la casa del sindicalista Jorge Avila

Tirotearon la casa del sindicalista Jorge Avila
Este fue el segundo atentado de la semana contra un dirigente del gremio petrolero, luego del ataque que sufrió el secretario de Acción Social, Javier Moyano, el lunes a las 14, cuando le tirotearon su camioneta afuera de su vivienda. Desde el sindicato creen que ambos ataques se relacionan con la ruptura de un acuerdo realizado por la anterior gestión para la prestación del servicio de odontología.
Ayer por la mañana, un grupo de sujetos atacó a tiros la casa del dirigente gremial Jorge Avila, secretario general del Sindicato de Petroleros del Chubut. El hecho ocurrió mientras el gremialista viajaba en avión desde Buenos Aires a Comodoro Rivadavia luego de realizar diversas gestiones y mantener reuniones.

Alrededor de las 7:15, según informaron fuentes oficiales, se perpetró el ataque contra la vivienda ubicada en el barrio San Cayetano, dentro del sector denominado “Petroleros Privados”. Fueron en total 7 disparos de grueso calibre los que se escucharon y tres de ellos dieron contra un Volkswagen Fox, propiedad del sindicalista.

Por fortuna no hubo que lamentar heridos, ya que al momento del ataque los hijos de Avila se preparaban para partir hacia la escuela.

“Los chicos se estaban levantando para ir a la escuela, se estaban bañando y escucharon disparos. Yo estaba llegando a las 8 de Buenos Aires y cuando llegué me enteré de esto. Pude hablar con mi señora y le dije que deje la casa por poco tiempo y por medio de los asesores se hizo la denuncia”, reconoció Avila ayer por la tarde en diálogo con Diario Patagónico.

La Seccional Sexta tomó intervención en el hecho, junto a la Brigada de Investigaciones. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición se desconocía quienes fueron los autores de los disparos y no había indicios que permitieran avanzar en la pesquisa.

Este fue el segundo ataque perpetrado contra un dirigente petrolero en esta semana, luego de que el lunes a las 14 también atacaran el vehículo del secretario de Acción Social del gremio, Javier Moyano.

Ese día, según dicta la denuncia realizada en la Seccional Primera, dos encapuchados con armas de grueso calibre llegaron hasta Dorrego al 1.200, entre Urquiza y Alsina, y efectuaron nueve disparos contra la camioneta propiedad de Moyano.

Según la Policía, los agresores dispararon y se marcharon corriendo del lugar en dirección a Urquiza en donde se presume que abordaron algún vehículo. Todo indica que los dos ataques se trataron de un mensaje mafioso.

UN CONTRATO

ODONTOLOGICO

Ayer a la mañana -previo a que se conociera el ataque a Avila-, Moyano se refirió al atentado que sufrió su vehículo el lunes y señaló que no se trata de “ser ingenuos”, no descartando la posibilidad de que el ataque estuviera vinculado con la tarea que desarrolla en el sindicato, la cual podría “estar afectando a gente que ha lucrado mucho tiempo con esto, con negocios en la parte de acción social del sindicato”.

Por la tarde Avila también se refirió al ataque perpetrado en su contra y ratificó que “hoy en día hay que dejar que la justicie investigue. Nosotros no tenemos nada que ocultar. Yo pienso que son los mismos hechos, los mismos preavisos. Lo de Moyano fue más grave porque se atentó directamente contra él. En mi caso, la familia es la que queda desprotegida. Pero esto no nos va a intimidar a construir nuestra clínica. Si nos querían asustar, no nos están asustando”, aseguró.

“No creo que sea la interna; la verdad me inclinó más por las últimas decisiones de la medicina, al irnos de la Federación de la Obra Social y del sistema odontológico que nos estaba prácticamente robando”, detalló.

Es que recientemente el sindicato dio de baja a un servicio de odontología contratado por la gestión de Mario Mansilla. El mismo se había pactado con un comodato abierto de los consultorios sin fecha de expiración. El sindicato pagaba alrededor de 11 pesos por grupo familiar. Sin embargo, recibía pocos pacientes.

“Empezamos a investigar y pensamos que teníamos que darle una vida nueva. Esto era parte de la gestión anterior y había gente que todavía seguía en el sindicato. Entonces Javier (Moyano) realizó las gestiones para que se termine”, explicó Avila a este medio.

“Ahora estamos a disposición de la justicia para que se investigue todo lo que se tenga que investigar. Confiamos que esto llegue a buen puerto; no puede pasar lo que pasó, que se dispare con armas de grueso calibre”, agregó el sindicalista, confirmando también que la atención de los afiliados desde ahora se realizará en la planta baja del gremio, como paso previo a la identificación de personas para poder ingresar al piso superior.

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