La posición de Iván Catani en el último gol del partido dejaron muchísimas dudas. Para verlo por TV.
Los futbolistas aurinegros criticaron el arbitraje de Alejandro Pérez, que fue impecable hasta la jugada del penal, mientras que los aurivioletas se reprocharon haber sido sólo una sombra negra en el primer tiempo.
Ahí, en esa etapa, la visita sacó pecho y se llevó por delante a un elenco tirense deshilachado, confundido y sobrepasado por la presión oponente.
Domingo Blanco fue el único enganche que estuvo en cancha y, filtrándose a espaldas del doble cinco local con constantes cambios de ritmo y movimientos rápidos, sacó de quicio a todo Tiro.
Encima se le acopló Vidili, y el 2-0 del aurinegro en la fracción inicial tuvo gusto a poco.
Pero en torneos tan bravos como el de la Liga, la inexperiencia se paga caro. Olimpo no supo contener a Tiro, su presión dejó de ser constante, los cambios tardaron en llegar y las contras no terminaron como debían terminar.
Darío Bonjour jugó el único pleno que tenía para apostar. Sacó un defensor y quedó parado con un 3-4-3. Y el empate fue más lógico que ganar con 33 de mano en el truco.
A los 44 minutos, Alejandro Pérez tuvo una y una. Acertó en el penal de Mancinelli sobre Abaca (agarrón a la altura del hombro), pero no amonestó al capitán tirense, quien ya tenía amarilla y se debió ir expulsado.
Y en la última bola del partido, el que pareció que se equivocó (fue una jugada rápida) fue el asistente Nº 2, Sebastián Koller, quien no levantó su bandera ante un offside de Iván Catani cuando definió después de pescar un rebote que dio Bilbao.
Partido vibrante, resultado que le calzó bien al partido. ¿Conclusión? No hubo diferencias entre el primero y el último. Otra: Tiro no está con todas las luces y Olimpo no va a salir del fondo si sigue teniendo los famosos pecados de juventud.
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