Un grupo, que protestaba contra Bruera por las inundaciones, derribó la barrera de seguridad que rodeaba el edificio. No había policías.
En medio de la marcha, un grupo intentó derribar a patadas el vallado que protegía a la Municipalidad de La Plata, donde no había custodia policial a la vista.
Los jóvenes que saltaron sobre las vallas metálicas protestaban principalmente contra la Comuna y el intendente Pablo Bruera por las inundaciones del pasado 2 de abril y, a los golpes, lograron desarmar la estructura que rodeaba al Palacio Municipal.
Al igual que en el resto del país, la convocatoria se gestó en las redes sociales. A las cacerolas las acompañaron los bocinazos de los autos.

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