Lo dijo el Juez de la Corte Suprema, Eguenio Zaffaroni, en la presentación de su último libro ”La palabra de los muertos”, en el Teatro Coliseo de Lomas.
El juez explica que antepone las medidas preventivas ante las punitivas. Al respecto dijo: “El delito sube cuando a la necesidad se le suma la falta de proyecto y la sensación de desintegración y rechazo. Las medidas primarias surgen en la política general, a mayor ingreso per cápita, menor índice de violencia.
Hay medidas de prevención que trabajan sobre factores tales como la educación, como lo es la Asignación Universal por Hijo o la creación de universidades públicas en todo el territorio argentino.
Las clases excluidas tienen mucho tiempo ocioso, así como a las incluidas les falta tiempo. Para que no usen las horas libres en el delito, tiene que haber un proyecto de fondo para que lo inviertan esas horas en algo constructivo.
El Estado tiene políticas fuertes para prevenir el delito”. En el evento estuvo presente Santiago Carasatorre, presidente del Concejo Deliberante de Lomas, quien dijo que “es un orgullo que una personalidad como Zaffaroni haya estado en Lomas”.
Además, agregó: “El municipio trabaja en el mismo sentido que el Gobierno nacional, nuestro objetivo es incluir a los excluidos y Zaffaroni es un representante de quienes están a favor de esto”.
El diputado nacional Fernando Chino Navarro, quien también estuvo en la presentación, expresó: “es un orgullo tenerlo con nosotros, porque es una entidad de la justicia que representa lo mejor del modelo nacional y popular.
A través de la Corte Suprema, que es un modelo por sus miembros ejemplares, se aprobaron leyes revolucionarias que cambiaron el rumbo de la Argentina”.
Por su parte, Diego Molea, vicerrector de la Universidad de Lomas y presidente del Colegio de Abogados de Lomas, resaltó: “como bien dice Zaffaroni, la universidad es un espacio que ayuda a evitar la delincuencia, por eso es tan importante para la educación”.
Además, estuvo presente Alfredo Fernández, de Abogados por la Justicia Social (AJUS) y secretario de salud del Municipio. “La palabra de los muertos” es el resultado de “tres décadas de estudio y reflexiones”. Su trabajo propone un análisis de la violencia y del tratamiento que tiene en los medios de comunicación.
Busca poner el foco en la parte académica de la criminología y su relación con lo que se dice acerca de los crímenes. “Cuando uno contrapone las dos cosas, da la impresión de que no se compatibilizan y se pregunta dónde está la verdad ¿Hay algo que permita acercarse a la realidad? La respuesta es clara y bastante elemental, la respuesta son los muertos.
Entonces me propuse contar qué pasa con ellos, de ahí el título del libro”, aseguró el juez. La obra hace hincapié en masacres y genocidios cometidos internacionalmente bajo el amparo de una legislación que no los condena.
“Durante el siglo XX las guerras mataron a unas 35 millones de personas mientras que los estados, en otras acciones, cometieron entre 100 y 150 millones de crímenes”.
La jornada, organizada por Abogados por la Justicia Social, departamental Lomas de Zamora, contó con el auspicio de la Fundación La Linterna de las Ciencias Jurídicas y Sociales, la Fundación Conurbano y el Municipio de Lomas de Zamora. Cientos de vecinos pudieron escuchar, en primera persona, los entretelones de esta publicación.
Prólogo y contratapa de lujo
El prologo del libro fue escrito por el poeta Juan Gelman. Allí, caracteriza el análisis de Zaffaroni como una “hazaña” y agrega: “¿Es posible cambiar la criminología, el derecho y el sistema penales y los modelos de policiales para prevenir, impedir o moderar la violencia del poder y, en consecuencia, reducir la punición a lo estrictamente necesario sin recurrir a la fábrica de cadáveres?”.
Y se responde: “el autor piensa que sí, que hay que hacerlo”. Además, cuenta con la colaboración de Eduardo Galeano y sus palabras aparecen en la contratapa de la obra: “El peligrosímetro manda a matar toda sombra que se mueva, los grandes medios de comunicación son grandes miedos y la criminología corre el peligro de convertirse en una ciencia de las cerraduras”.


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