Este domingo 13 de marzo se cumple un año de uno de los episodios criminales que más conmocionó a la ciudad de Mar del Plata. Un chico de 16 años fue asesinado de un balazo en el cuello cuando junto a un grupo de amigos iba a la Plaza del Agua para celebrar la fiesta de San Patricio.
En los últimos días se pudo apreciar como decenas de comercios se sumaron instalando el afiche donde se invita a toda la ciudadanía a sumarse a este acto recordatorio, bajo el lema “señor ciudadano si usted se siente inseguro Unase!!!”.
Franco Castro López estudiaba en el colegio IDRA, jugaba al básquet en las inferiores de Peñarol y es hijo de los dueños de las reconocidas “Farmacias López”.
El grupo de amigos caminaba por Alvear entre Vieytes y Juan José Paso cuando vieron pasar varias veces a alta velocidad a un Citroën C3 gris con vidrios polarizados. De golpe, el auto frenó y el acompañante con el torso desnudo y una campera apoyada en sus hombros bajó y les dijo: “Quien mierda le tocó el culo a mi hija”. Los jóvenes no podían creer lo que escuchaban.
Pero el hombre les seguía preguntando, cada vez eran más los insultos hasta que llegó a sacar un arma. Por el susto, algunos de los chicos salieron corriendo, otros se alejaron unos metros, pero a Franco el miedo lo paralizó. El asesino lo fusiló con un tiro en la cabeza. Enseguida se subió al auto y escapó junto a su cómplice
Finalmente, la policía detuvo a Juan Manuel Rivero (28), acusado de ser co autor del homicidio, y a Maximiliano corredera Legato (30), sindicado como el principal imputado en el caso, al ser acusado de haber asesinado a Franco.
La carátula es de “homicidio calificado, por haberse cometido con alevosía”, por lo que de ser encontrado culpable, puede caberle la Prisión Perpetua.
Días después del crimen, los amigos del adolescente llevaron a cabo una multitudinaria marcha que terminó con un acto en la Plaza del Agua.
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