Luego de que se conociera la intercepción por parte de la Armada uruguaya de los barcos San Jorge I" y "Juan Pablo II", embarcaciones que pescaban de manera ilegal en aguas jurisdiccionales, con 90 toneladas de corvina en sus bodegas y cuyo armador es el empresario y Delegado del Puerto, Mariano Retrivi; desde el Municipio desvinculó al funcionario del altercado con el país vecino.
En esa línea, el funcionario desligó del hecho a Retrivi al sostener que "el Delegado es un integrante de la sociedad y si alguien tiene una responsabilidad son los capitanes, unos de los mejores que tenemos", pese a que insistió en que se trató de "un problema en el exterior y cualquiera fuera el barco implicado, me pongo un cuchillo en la boca y lo salgo a defender".
"Nosotros asistimos a este buque armador, a los dos capitanes y a la tripulación con todo lo que pudimos porque es nuestra obligación hacerlo", indicó, al tiempo que aclaró que "más allá de la asistencia, a puertas cerradas seguramente se va a analizar el incidente y se corregirán los errores de este acto infraccional a una Ley de Pesca".
"Veremos si se ha cometido una infracción y, en ese caso, deberán pagar la multa que corresponda. La orden de capturar un barco no es menor pero seguramente no debe haber sido el primer barco que ingresó al corral", dijo más adelante.
Por último, el Ing. Tettamanti afirmó que los buques implicados en el altercado ya regresaron al Puerto local y que se dio inicio a un sumario "en el que los capitanes tendrán que acreditar si realmente entraron o no a la zona vedada y si la información es valedera".

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