Se trata de Eusebio Hernández Greco. Hace tres años fue consagrado por el entonces cardenal y en estos días mantuvo un encuentro de media hora a solas con quien no deja de sorprender a la feligresía católica -y al mundo entero- por la inusual manera de llevar adelante su papado.
CXM: Era la primera vez que lo veías?
R: "La primera vez que lo veía como Papa".
Lo conocías de antes?
"Previamente a mi ingreso al monasterio me acompañé espiritualmente con él. Después seguimos una relación muy fluida. Y cuando salí del monasterio empecé a hablar con él para ingresar al seminario de Villa Devoto y ordenarme sacerdote. Que me ordeno el sacerdote y diacono. Hace 3 años me ordenaron sacerdote. El que me consagró fue monseñor Bergoglio".
Tu familia comentaba eso... Cómo te tomó su nombramiento ?
"Fue una gran alegría. Algo muy inesperado por lo que veníamos charlando con él. El pensaba volver del conclave. A fin de año ya cumplía su límite de edad para ser obispo, tenía pensado retirarse a la casa sacerdotal del clero de Bs As y dedicarse a la confesión y acompañamiento espiritual de sacerdote. No estaba en sus planes asumir esta responsabilidad tan grande para la iglesia.
Lo notaste como siempre?
"Sí. Muy padre con todos. Especialmente conmigo. Es el mismo gran Bergoglio pero mejorado por este dinamismo de la gracia que se produce cuando uno es agraciado Papa. Este caudal de gracia de la gente que reza por él y la asistencia del Espíritu Santo que lo acompaña mucho más. SI era un gran hombre, ahora lo es mucho más. No perdió su cercanía, su capacidad de dialogar, esa mirada que te hace sentir que estas con el y no hay nada más importante que la persona que tiene en frente."
Habrán hablado de cuestiones de la Iglesia y de tu actividad con los jóvenes. Pero también te hizo consideraciones de índole cotidiana y familiar...
"Sí. Tuve la gracia de estar unos 25 minutos con él charlando a solas, después rezamos la misa juntos y compartimos con los 14 jóvenes en un hall de la casa Santa Marta. Les dijo a los jóvenes que sean portadores de esperanza, que las cosas se cambian desde el corazón de uno. El cambio que todos queremos se produce en el corazón y en el encuentro con Jesús, desde ese corazón cambiado y transformado por Jesús uno transforma las relaciones con el prójimo. Así se genera paz y esperanza".
Tu abuela comentó que te había preguntado por cosas que hacían a tu familia.
"Yo le presenté a mi familia en el año 95, cuando mis padres vinieron a un Corpus Christi a Buenos Aires. Era seminarista y se los presenté. A raíz de esa presentación, Bergoglio, empezó a tener una relación de amistad con mi papá. A través de cartas. Lo ayudó mucho a papá en el crecimiento de su fe, en el volverse a Jesús y a la iglesia. Cuando papá falleció tuvimos sus condolencias. Ni bien me vio, me dio un abrazo y me dijo: 'mandale un gran beso a tu mamá, a tus dos hermanos, a la abuela. Deciles que rezo por ellos y que tu papá, seguramente, reza por mí en el cielo'. Fue un gesto de mucha paternidad".
En el plano personal, íntimo, y en el ecuménico, sigue siendo la misma persona?
"Sí. Un gran hombre. Si lo tengo que definir es un hombre que despierta esperanza. Donde todo parece destruido, uno habla con él y sale con un horizonte totalmente iluminado de esperanza".
Vas a venir a Bahía?
"Ahora acabo de volver de Italia y no me puedo ausentar mucho de la parroquia. Pero cada tanto me hago una vuelta por la querida Bahía Blanca a visitar la familia. Caminando por Italia, los chicos llevaban una bandera Argentina, y la gente se te acerca y te agradece por el Papa que les dimos. Es emocionante el aire fresco que le trajo el papa Francisco a la iglesia..."
En CAFEPORMEDIO hace tres años...
Dimos cuenta desde estas virtuales páginas sobre las primeras misas del Padre Eusebio Hernandez Greco.
Quiso darlas en Bahía Blanca, su ciudad natal. A las 10:30 en la Capilla del Colegio de María Auxiliadora -Gorriti 66- y a las 20 hrs. en la Capillla del Pequeño Cottolengo "Beato Nascisbui" de Haití 1930.
Fue ordenado por el arzobispo de Bs. As., cardenal Jorge Bergoglio, junto a 14 sacerdotes en el microestadio de Argentinos Juniors, en la Paternal, ante dos mil fieles, el 24 de noviembre.
"En nombre de Cristo y de la Iglesia, les pido que nunca se cansen de ser misericordiosos", les dijo el cardenal a los nuevos sacerdotes.
Eusebio realizó sus estudios primarios y secundarios en el bahiense Colegio Don Bosco y en el Padre Muzzi de Trelew, en la provincia de Chubut. Luego -radicado en Capital Federal- ingresó al seminario de Villa Devoto y desde allí concluyó sus estudios de filosofía y teología en la Universidad Católica de Buenos Aires para pasar después un año como diácono.
Para su ordenación, eligió el lema "Somos suyos, a El pertenecemos".
"El deseo de buscar el rostro del Señor, te cautiva la vida, es el marco de la entrega en lo cotidiano, y es este deseo, latiendo en tu corazón, el que te hace vivir, co los ojos fijos en Jesús, sirviendo a los hermanos", dice Hernández Greco, y agrega "si recorremos el Evangelio veos el amor de predilección de Jesús por los pobres, se identifoca con ellos".
"Durante mi formación tuve la gracia de trabajar con Cáritas, y puedo asegurar que ningún lugar, ningún libro, me ha enseñado tanto, ahí descubrí la vida d3el Reino, creciendo ocultamente, sin alardes, vi la caridad en acción" manifestó el joven cura.

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