En medio de un inusual y estricto operativo de seguridad que involucró a una veintena de policías y habiendo transcurrido más de tres años de penoso suceso que conmocionó a la comunidad de esta ciudad, la justicia dispuso ayer la reconstrucción de la muerte del niño Axel Gallardo, atropellado por un camionero en el barrio 3 de Febrero.
Además, quedó en evidencia que fueron las numerosas marchas de protesta de familiares y vecinos las que hicieron que este caso no quedara archivado en los estrados judiciales.
El pequeño Axel aún no había cumplido cuatro años cuando en la tarde del 5 de julio de 2010 jugaba a las escondidas con otros chicos de su edad en la esquina de la calle de doble mano denominada Azcuénaga y el pasaje Juan José Paso (que ahora se llama Fratzcher), a metros de su casa, en el barrio 3 de Febrero.
Tuvo la fatal travesura de cruzar corriendo esa esquina, en el momento que un camión particular VW· 13-180 utilizado para el transporte de volquetes y guiado por Walter Santander, pasara por la calle mencionada y girara por el pasaje, matándolo instantáneamente.
DISTINTAS VERSIONES
El chofer se alejó de inmediato y luego se presentó en una comisaria aduciendo que algunos vecinos lo querían linchar, pero los testigos aseguraron que ex profeso se dio a la fuga y que luego se arrepintió.
Pero ayer también quedó de manifiesto otra contradicción porque mientras Santander dijo ante el juez Abarrán y otros funcionarios judiciales que él circulaba en sentido norte-sur por la calle Azcuénaga (antes de doblar hacia el pasaje), dos mujeres y un hombre que fueron testigos del hecho, aseguraron que el camión circulaba en el sentido contrario.
Fue por ello que el vehículo utilizado en la reconstrucción (similar al que guiaba Santander) y conducido por otra persona, tuvo que realizar varios pasajes simulados.
El juez también ordenó que se colocara una camioneta y un automóvil pertenecientes a la policía en el sitio donde el día del accidente habían otros rodados, a fin hacerlo constatar en el peritaje.
Incluso se utilizó un muñeco para representar al pequeño Axel, ante la mirada de sus padres, Oscar Gallardo y Mariela Seguel, quienes se vieron sumergidos en el penoso recuerdo de la tragedia.
ESTRICTAS MEDIDAS DE SEGURIDAD
La reconstrucción demandó casi dos horas y las calles adyacentes estuvieron cerradas no sólo al tránsito sino también para otros vecinos que viven en las inmediaciones y no pudieron ingresar a sus domicilios.
El vallado con cintas también se complementó con la presencia de numerosos inspectores de tránsito del municipio, en tanto que la presencia de una veintena de policías de la Comisaría Seccional Tercera y del Comando Radioeléctrico, fue dispuesta para prevenir cualquier tipo de incidentes debido sobre todo a la presencia del camionero involucrado.
Fuentes confiables revelaron que el magistrado interviniente había advertido que si se escuchaban gritos de insultos u ocurría alguna situación de conflicto, inmediatamente iba a suspender la reconstrucción.
Pero nada de ello ocurrió y decenas de vecinos presenciaron esa labor desde lejos, estando incluso presentes familiares de otras personas fallecidas en casos no esclarecidos por la justicia, como la madre de boxeador Raúl “Tigre” Cárdenas y la del bombero Demián Ceballos.
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