Tras las denuncias ante el fiscal Marijuan de Elisa Carrió, presentando unas 200 fotos que habrían sido tomadas por un empleado del empresario Lázaro Báez, Silvio Triviño, durante el supuesto desmantelamiento de una bóveda en el interior de la chacra del empresario, aquí en Río Gallegos, a pedido del fiscal y antes de declararse incompetente, el juez Casanello accedió a la solicitud de la diputada Carrió de incorporar al programa de testigos protegidos a Triviño y al matrimonio amigo que le habría servido de nexo para llegar hasta la diputada, según la presentación judicial, Mirta Mayorga y Fabián Coli.
Precisamente fue a esta emisora adonde llegaron agentes de la Policía Federal, poco minutos después de las 19, para notificarlo que debía acompañarlos al Juzgado Federal (ubicado enfrente de la radio) para prestar declaración testimonial.
Previamente ya la Policía provincial había recibido el oficio del juzgado para que se le brinde protección a Coli, su esposa e hijos, por lo que ya el operador está acompañado de custodia permanente.
Sin que trascendieran los términos de la declaración realizada, anoche, pasadas las 23:20, finalmente y luego de una maniobra para evitar la guardia periodística apostada frente al juzgado, Fabián se retiró junto a su custodia en su auto particular.
Durante cuatro horas estuvo realizando la testimonial, en un caso que no deja de sorprender día a día por la envergadura que va tomando.


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