Se trata de Mateo Benjamín Lucero (3), quien al parecer jugaba en el patio de su vivienda y, al cruzar al patio del vecino cayó en el interior de la pileta. Murió ahogado y fueron vanos los esfuerzos por reanimarlo de los médicos de la Emergencia 107.
Fue ayer, a las 14,40, en una vivienda ubicada en la calle Suipacha sin número, del barrio Altos del Velasco, en la zona Oeste de la Capital, más precisamente ingresando por avenida San Francisco hacia el Sur, una 9 cuadras, propiedad del señor Oscar Nicolás Lucero (50), quien vive en el lugar junto a su familia.
A esa hora y, de acuerdo a fuentes policiales consultadas, el pequeño Mateo Benjamín jugaba en el patio de su vivienda, cuando en un descuido se habría cruzado al patio de la casa vecina, donde tienen una pileta de natación.
El pequeño Mateo Benjamín habría caído a la pileta cuando terminó de cruzar de vivienda y encontró una horrenda muerte por asfixia por inmersión.
Al notar la ausencia del pequeño, la madre salió a buscarlo y lo encontró flotando en la pileta, por lo que rápidamente aviso a los servicios de emergencia, desde donde los primeros en constituirse en el lugar fueron equipos de Rescate de los Bomberos Voluntarios, quienes intentaron reanimar al pequeño hasta que lleguen los profesionales de la salud de la Emergencia 107.
Una vez que llegaron estos, procedieron a realizar las misma maniobras de reanimación, pero finalmente todo esfuerzo resultó en vano, en virtud de que el pequeño Mateo Benjamín había permanecido por más de 20 minutos debajo del agua.
Una vez confirmado el deceso del pequeño, se dio participación al juzgado de instrucción en turno, desde donde se ordenó la presencia en el lugar de los técnicos y peritos de la Policía Técnica Judicial, quienes procedieron al relevamiento de pruebas y la tareas respectivas en el lugar, en tanto que el médico forense, Jorge Leiva, dictaminó la muerte del pequeño fue por asfixia por inmersión, es decir que Mateo Benjamín murió ahogado.
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