Se trata de la pequeña Tiziana Agüero, quien murió literalmente destrozada por las mordeduras de una jauría de perros que deambula hace días tras una perra en celo. La madre fue detenida acusada de “homicidio calificado por el vínculo”.
La terrible tragedia fue durante el último día del año 2013, exactamente a las 7.40, en la esquina de Río Turbio y Alberdi, apenas pasando la avenida Gordillo, donde choca con el terraplén de las vías. A esa hora, un vecino del sector que se dirigía a su trabajo descubrió el pequeño cuerpo de quien en vida resultó ser Tiziana Agüero, de un año y medio de edad, totalmente destrozado.
En forma inmediata avisó a la Policía y en el acto se constituyeron en el lugar efectivos de las comisarías Primera y Tercera, además de integrantes de la Brigada Ciclística y unidades móviles de la Brigada Motorizada, quienes cercaron el lugar hasta que llegaron los efectivos de la División Homicidios, de la Dirección de Investigaciones. Los efectivos policiales trabajaron todo el tiempo encabezados por el propio jefe de la Regional Cuarta, con asiento en Capital, comisario inspector Marcelo Rolando Elizondo.
Rumores y versiones
Mientras los efectivos policiales labraban las actuaciones en el lugar, una verdadera jauría de perros rondaba el lugar, en virtud de una perra en celo de la zona. Dos de ellos estaban manchados con sangre en sus hocicos, por lo que se ordenó la captura de los canes para tomarles muestras de la sangre del pelaje de sus hocicos y constatar, primero si era humana y segundo si se trataba de la pequeña víctima.
Finalmente varias hipótesis fueron constatadas y de acuerdo a los dichos del subdirector de Investigaciones, comisario inspector Santiago Gómez, la pequeña murió a raíz de las mordeduras de los perros que le provocaron terribles lesiones.
La muerte de Nicolás Vidal: un caso de similares características registrado en Bº Evita
No es la primera vez que la comunidad riojana es sacudida por una tragedia similar. El de octubre de 2010, en una vivienda de la calle España, del barrio Evita, en la Capital riojana varios perros le arrancaron partes de su cuerpo a quien en vida fuera Nicolás Vidal.
Según la crónica de entonces publicada el día 15 de octubre de ese año por NUEVA RIOJA, “una jauría de 13 perros mató a su propio dueño. Un espeluznante caso sucedido en el barrio Evita de la ciudad de La Rioja. La víctima fue atacado por uno de sus canes, al que se le sumaron los demás y literalmente le arrancaron varios pedazos de su cuerpo. Los horrorizados vecinos dijeron al diario Nueva Rioja que los gritos de la víctima “eran estremecedores. No lo voy a olvidar jamás. Era toda una jauría, la que lo atacaba y le arrancaba pedazos de su cuerpo”.
Los mismos vecinos alertaron a la Policía y ésta a la Emergencia 107, cuya ambulancia se constituyó en el acto, pero los esfuerzos de los profesionales fueron en vano. A los pocos metros del lugar, Vidal murió mientras lo trasladaban al hospital Enrique Vera Barros.
El episodio tuvo lugar, a las 17.30, en una vivienda ubicada en la calle España 855, en pleno corazón del barrio Evita, a escasos metros del centro vecinal y de la Terminal de Combis. La casa sería propiedad, al parecer de una sucesión, y el señor Carlos Lezano sería uno de los propietarios.
Según lo pudo establecer NUEVA RIOJA, Lezano le prestaba el lugar a Vidal, quien construyó una especie de rancho en los fondos de la vivienda, donde vivía junto a sus 13 perros y más de 20 gatos, en una total y absoluta precariedad.
A esa hora, Vidal habría ingresado a su domicilio, y según consignaron los vecinos fue la tercera vez que los perros lo atacaron. Al parecer Vidal venía a sacrificar a los canes, pero estos reaccionaron antes de que cumpliera su cometido.
Con la tragedia que tuvo como víctima a la pequeña Tiziana Agüero suman dos hechos de características similares
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