El ex escribano de gobierno, Manuel Bri-zuela, aseguró a Nuevo Diario que la compra de 90 hectáreas de La Ciénaga, en 1998, por parte de la provincia y su venta, en 2004, a un particular, fueron "absolutamente legales y transparentes".
"No se puede comentar el partido del domingo con el diario de lunes", insistió a Nuevo Diario el ex escribano de Gobierno, para refutar la nota que este diario publicó el sábado pasado, bajo el título "Juan Carlos Romero se quedó con 90 hectáreas que en el año 1998 había comprado para Familia Propie-taria".
Uno de sus principales argumentos fue que en 2009 Estancia El Carmen compró tierras que desde 2004 ya pertenecían a privados.Y que si bien esos terrenos fueron adquiridos por la provincia en 1998 para Familia Propietaria, en seis años el entonces jefe de ese organismo, Héctor Alek-sandrowicz, no pudo ubicar una sola familia allí porque entonces eran terrenos aislados, por lo que el IPDUV decidió utilizarlas en 2004 para adquirir 12 hectáreas al borde de la autopista a San Lorenzo.
Brizuela criticó que el artículo de Nuevo Diario dijera, en el cuerpo, que la familia Romero compró esas tierras en 1998.
Efectivamente, fue un error de la nota, aunque en el primer párrafo ya había consignado que Estancia El Carmen las compró en 2009.
Para entrevistarse con este diario, Brizuela llegó a la confitería de un hotel céntrico con dos escrituras, una de ellas firmada por él mismo cuando oficiaba de escribano de Gobierno.
Con esa escritura negó que de la provincia haya salido un solo peso para pagar en 1998 las 90 hectáreas de La Ciénaga. El documento establece su precio total en un millón cien mil pesos. Con la mitad se compensa la deuda de la firma Import con el ex Banco Provincial de Salta. El vendedor, además, autorizó a la provincia a abonar la otra mitad al Banco de Salta, S.A. "en compensación de la deuda que mantiene con el mismo".
En la misma línea que el decreto 1297, Brizuela justificó esa operación en el hecho de que era la única manera de que la provincia se cobrara una deuda incobrable que, "en pantalla era de 1.100.000 pesos".
Ese mismo decreto establece que esas hectáreas tenían como destino Familia Propietaria. "Durante seis años, Aleksandrowicz no pudo llevar una sola familia allí. Y es que nadie quería ir porque era casi imposible llegar", dijo Brizuela. En esa época, añadió, las familias que buscaban sus propios terrenos preferían ir a los loteos que ese organismo hizo en el sur de la ciudad, como Solidaridad y Democra-cia.
Hasta que en 2004, recordó Brizuela, el entonces presidente del IPDUV -y actual ministro de Trabajo- Rubén Fortuny, junto al entonces secretario de Ingresos Públicos, Carlos Francisco Abeleira, compraron para ese organismo a un particular doce hectáreas al borde de la autopista a San Lorenzo, a lado del colegio San Pablo.
La operación se hizo así, según la fotocopia de la otra escritura que Brizuela se ocupó de llevar a Nuevo Diario: el precio fue fijado en 1.959.456 de pesos y el IPDUV pagó 1.499.456 pesos con un pago inicial y veintiséis cuotas. Por los 460 mil restantes, la provincia le entregó a ese particular llamado José Luis Agustoni, las 90 hectáreas de La Ciénaga.
"El predio que la provincia compró era y es, una de las zonas más valiosas de Salta, porque ya estaba hecha la autopista a San Lorenzo", dijo Brizuela para subrayar la conveniencia de esa operación.
Después, el IPDUV usó algunas de esas hectáreas para construir barrios de profesionales. Y otras, fueron usadas para el acceso a la autopista oeste de circunvalación.
A partir de allí, repitió Brizuela, todo lo que ocurrió con La Ciénaga fue una cuestión privada.
Tomando como base la cédula parcelaria, Nuevo Diario consignó en la nota del sábado que las 90 hectáreas pasaron luego a María Cecilia Pérez de la Fuente -una escribana que trabajó con el mismo Brizuela y que además compró terrenos en los que Romero construyó después su mansión de Castellanos. Y que en 2009 se las vendió a Estancia El Carmen, una sociedad de la familia Romero dedicada, entre otros asuntos, a los clubes de campo.
En la cédula quedó asentado que esta última operación se hizo por cien mil pesos, con intervención del propio Brizuela como escribano.
"La pregunta es en qué escritura no aparezco yo", bromeó Brizuela a Nuevo Diario haciendo alusión a la cantidad de operaciones en las que intervino profesionalmente.
Utilizando el argumento del partido de fútbol contado con el diario del lunes, el ex escribano de Gobierno insistió que Romero nunca pudo saber en 1998 que en 2009 Estancia El Carmen iba a terminar comprando ese inmueble.
Y enfatizó que mucho menos se puede pensar que el ex gobernador quiso quedarse con terrenos de Familia Propietaria.
Y para despejar sospechas sobre los precios y los tiempos en que se pactaron las sucesivas operaciones sobre La Ciénaga, indicó: "En un negocio inmobiliario hay mucho de inteligencia, pero también mucho de casualidad".


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