Las fuertes lluvias del año pasado generaron destrozos en la institución de Banfield, pero las obras de refacción ya se concretaron y las clases comenzarán con absoluta normalidad. De todos modos, reiteraron que “la falta de aulas es un inconvenientes” porque hacen falta “nuevos espacios” debido a la creación de nuevas materias.
Hilda Donnewald, preceptora de la institución banfileña, explicó que “ya están los techos” y “algunos interiores ya fueron tapados o revocados”, al tiempo que aclaró que faltan los trabajos de pintura. “Tenemos la tranquilidad de que ante las lluvias no vamos a tener problemas”, apuntó.
Las expectativas son muchas, de cara al comienzo del ciclo lectivo, que será el 25 de este mes. “Empezamos con las actividades normalmente”, resaltó la preceptora.
De todos modos, insistió con el reclamo sobre el espacio. Es que año a año son más los jóvenes que se acercan al conservatorio para estudiar carreras vinculadas a la música. “La falta de aulas es un inconveniente que seguimos teniendo”, señaló, al tiempo que remarcó que la “creación de nuevas materias requiere nuevos espacios”.
“Tenemos una gran cantidad de ingresantes que no pueden ingresar”, lamentó la mujer, y precisó que en el conservatorio hay cinco carreras de grado: los profesorados de instrumento, dirección corporal, educación musical, composición y canto. “La falta de espacio hace que a veces se tengan que dar clases en lugares que no son más adecuados para dar clases, como un pasillo o un salón de actos. Nos venimos arreglando, pero se nos complica cada vez más”, señaló.
También, remarcó, que está relacionado con el crecimiento de la institución, lo que seria la matricula vegetativa, los alumnos que van avanzando en las carreras que necesitan mas carga horaria, principalmente en los instrumentos que lo que hace que los nuevos alumnos tengan que esperar mucho o no puedan ingresar o ingresen por sorteo o grandes colas, lo que no es justo.
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