Aún no hay fecha cierta para la finalización de los trabajos.Alivio empresario, aunque el tránsito por el sector es peligroso.
Si bien la decisión trajo alivio a los empresarios ubicados sobre la calle que se usó como camino alternativo y a los productores frutícolas, ahora surgen otros inconvenientes relacionados con la seguridad en el sector donde no está listo el pavimento. Además, nadie sabe a ciencia cierta cuándo se concluirá.
En esa zona, entre Estado de Israel y Paso de los Libres, la calzada es irregular, las banquinas no están consolidadas, la señalización es provisoria y algunos tramos no están pintados, por lo que es necesario conducir con suma precaución. Máxime en esta época donde el tránsito se incrementa con la presencia de camiones que transportan fruta de las chacras hacia los galpones de empaque.
Hasta ayer al menos, en los sectores más complicados se habían apostado un efectivo de la policía caminera y un empleado de la firma Quidel (concesionaria de la obra) para controlar la velocidad de circulación.
Según informó Néstor García, uno de los empresarios que tuvo activa participación en los reclamos, la ruta se habilitó porque Vialidad Nacional intimó a la empresa para que en 48 horas (ayer a la mañana) despeje el tramo y permita que los vehículos circulen por allí.
"Faltan nada más que entre 3 y 5 días de trabajo y unos 200.000 pesos para terminar", aseguró de acuerdo a los números que pudo obtener a través de las gestiones que se realizaron para que finalmente se concrete la apertura de la calzada. "Espero que algún día la terminen, alguien se tiene que hacer cargo de esto. Es un despropósito que quede así", reconoció sobre las dudas que muchos tienen respecto del final de obra. Incluso adelantó que los empresarios de la zona no quieren arreglar los frentes de sus comercios hasta que todo se termine.
Una recorrida por el sector permite detectar vidrios rotos tapados con maderas, frentes desmejorados y empresas que cerraron, como un vivero, y otras que provisoriamente dejaron de prestar su servicio como un lavadero de camiones.
Todas tuvieron importantes pérdidas económicas ya que la calle de tierra paralela a la ruta –donde están ubicadas- fue utilizada como camino alternativo durante todos estos meses ocasionando innumerables inconvenientes.
Aunque la obra en general nunca se realizó de manera continua, en los últimos meses la paralización fue constante. Los motivos esgrimidos siempre estuvieron centrados en la deuda que el Estado Nacional (que financia los trabajos) mantendría con Quidel desde septiembre. "Mientras que desde el ministerio de Planificación Federal dicen que no es tanto el dinero que se le debe a Quidel, los directivos aseguran que si no les cancelan los pagos no pueden adquirir el pavimento que falta para concluir", confió García.
Y la verdad es que esta situación fue una constante durante los más de 9 meses que lleva la obra que implica la repavimentación de tan sólo 3,5 kilómetros entre la rotonda con la ruta 151 y el ingreso a la Isla Jordán. El último reclamo fue una movilización que el martes 16 realizaron los sectores afectados, que cortaron el tránsito por el camino alternativo desviando a todos los vehículos hacia el centro de Cipolletti.

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