Terminal de Allen: una promesa de campaña en cuenta regresiva

Los colectivos de larga distancia siguen parando sobre la Ruta 22, mientras la intendencia no termina de definir una localización. A las dos anteriores, ahora el intendente Bracalente le sumó la ex Bodega Millacó. Hoy irá al Concejo a defender su propuesta.
Sin un rumbo claro, el intendente Graciano Bracalente sigue ensayando posibles lugares para construir la ansiada y necesaria Terminal de Ómnibus de la ciudad. Primero dijo que se instalaría donde actualmente funciona el corralón municipal, después en el predio del ferrocarril y, ahora, lanzó un nuevo espacio: la ex Bodega Millacó. Mientras su gestión al frente de la comuna va ingresando en la fase final, los allenses siguen yendo a tomar colectivos de larga distancia a la vera de Ruta 22 con el riesgo que ello representa y esperando que se cumpla la promesa de campaña.

Como si tratara de una larga novela, la semana pasada se conoció un nuevo capítulo sobre el proyecto de construcción de la Terminal de Ómnibus en Allen. El guión lo escribe el propio intendente, que sigue aventurando distintos lugares físicos para la concreción de ese objetivo que es, sin lugar a dudas, un viejo reclamo de la comunidad.

El plan original de la gestión fue contemplado en las actuales instalaciones del corralón municipal, ubicadas en el acceso Presidente Perón. Sobre ese viejo edificio, el municipio contrató, mediante una licitación, la realización de un anteproyecto que fue encargado a un grupo de profesionales para analizar la remodelación de la infraestructura. La acción incluía el traslado del corralón hacia el ex galpón de la firma El Cholito.

A comienzos de abril de 2009 Bracalente giró el timón hacia otra dirección y propuso a la comunidad una nueva ubicación para la Terminal: el predio que utilizaba la empresa Ferrosur Roca para cargar yeso. "Tenemos un lugar estratégico donde podemos albergar a nuestra Terminal de Ómnibus (...) que nos integraría el norte con el sur, por que ya no está la carga y descarga del yeso. Luego, donde está el corralón municipal podemos adecuarlo realmente a una infraestructura que responda a los tiempos. Y por otro lado, el terreno en donde está el galpón de El Cholito, por el que hicimos los trámites con Fiduciaria, brindárselo a los pequeños medianos productores, para que ellos a través del asociativismo puedan exportar", señalaba por ese entonces el jefe comunal.

El jueves, Bracalente reactivó el proyecto: una vez más, cambió de rumbo al iniciar gestiones para que se evalúe su funcionamiento en la ex Bodega Millacó, que pertenece a una empresa. En un parte de prensa destacó que "el inmueble cuenta con algunas ventajas, como es el caso de las zonas de acceso y egreso tanto por el lado norte, a la par del canal principal, como por el sur, pasando por la nueva rotonda, con salida directa hacia la ruta Provincial 65 y acceso Presidente Perón, que comunica con la Ruta 22".

Qué pasará con la prometida Terminal es aún un gran interrogante. Sobre todo cuando la gestión Bracalente ha demostrado más dudas que certezas al respecto del tema. La propuesta de instalación en la ex Bodega Millacó fue girada al Concejo Deliberante y hoy a las 10 el jefe comunal se reunirá con los concejales.

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