Se terminó de la peor manera

Se terminó de la peor manera
Nelson Vivas dejó de ser el técnico del Cervecero luego de haber protagonizado un lamentable episodio de violencia tras el partido ante Atlético de Rafaela. Ayer al mediodía, Aníbal Fernández le pidió la renuncia y por la tarde se despidió del plantel

Se terminó. Nelson Vivas dejó de ser el técnico de Quilmes ayer al mediodía cuando le presentó la renuncia al cargo al presidente Aníbal Fernández.Vivas que "vivía" durante el fin de semana, se quedó afuera del cargo tras un pedido realizado por el titular del QAC, debido al lamentable episodio ocurrido después del partido ante Atlético de Rafaela.

El entrenador saliente agredió a un socio del club, con quien intercambió insultos desde el campo de juego mientras se disputaba el encuentro y, al finalizar, lo fue a buscar y le pegó tres golpes.

Después de este hecho, AF se comunicó con el representante del entrenador, Pascual Lezcano, para hacerle saber el disgusto que le generó la situación y si bien le resaltó que no echaba técnicos, le pidió que lo invitase a Vivas a analizar la situación; de esta manera, le abrió la puerta de salida del club.

Pero en el transcurso del fin de semana no hubo ninguna respuesta de parte de Nelson Vivas, que no tuvo comunicación con ningún directivo, por lo que todo hacía indicar que ayer iba a iniciar una nueva semana como técnico del equipo y que comenzaría a preparar el partido del lunes ante Estudiantes de La Plata.

El desenlace

Durante la mañana de ayer, Vivas recibió una notificación de un juzgado contravencional debido a los hechos de violencia del viernes, encuadrados dentro de la Ley Provincial del Deporte 11.929.

Cerca del mediodía mantuvo una reunón con Aníbal Fernández y puso su renuncia en la consideración de la CD. Así lo comunicó el presidente del Cervecero a la prensa: "Vivas acaba de irse de mi oficina y me ha presentado la renuncia" y, sobre la situación vivida el viernes, opinó: "fue un espanto, no se puede sentir otra cosa. Nadie que esté en sus cabales puede aceptar algo de estas características". Esto era lo que esperaban los directivos de Quilmes desde el mismo viernes, por lo que no hubo ni siquiera que analizarlo.

El Chango Vivas concurrió ayer al entrenamiento pero lo hizo para despedirse de sus jugadores y retirar algunos elementos de trabajo (como las barreras metálicas).Llegó cinco minutos antes de la hora prevista para el comienzo del entrenamiento (15.30). Ingresó al vestuario del cuerpo técnico, saludó a sus colaboradores, también a los jugadores y a los directivos presentes como Andrés Meiszner, Juan Carlos Garbaccio, Uriel Vecchio, Enzo Salveti, Matías Fazzi y Luis Sánchez.

Tuvo un contacto con los medios de prensa, que en gran número esperaban por la palabra del entrenador. Pero no aceptó preguntas, solo hizo una exposición. Luego cargó sus elementos en la camioneta y fue el primero en dejar el Estadio Centenario.

Nelson Vivas: "no soy una persona violenta"

El Chango Vivas no aceptó preguntas y en su último contacto con la prensa realizó un monólogo: "tres cosas quiero decir. Primero con respecto a la actitud de los jugadores de no concentrarse, considero que el reclamo de ellos es justo. Fue una decisión avalada y respaldada por el cuerpo técnico y para nada condicionó mi trabajo".

"Segundo, con relación a lo deportivo: enfrentamos a Lanús cuando venía de hacer 8 goles y empatamos; perdimos con Boca y Quilmes desde el 76 que no gana en esa cancha; perdimos con Newell's que es el puntero del campeonato; le ganamos a Belgrano que había conseguido 14 de los últimos 15 puntos que había disputado y empatamos con Rafaela, que había logrado 15 de los últimos 18 que había jugado. No es por lo deportivo, estamos con 14 puntos y a 4 del 50% de los puntos disputados con lo cual Quilmes, de seguir con esta racha, aseguraría dos años de permanencia en Primera".

"Y después con respecto al incidente quiero decir que esta persona me hostigó durante los 90 minutos, diciéndome todas las barbaridades que se puedan imaginar y finalizado el partido me invitó a esperarme. Fui a ver qué era lo que quería e intentó agredirme. La imagen que se vio en el video no es la de un agresor, sino la de una persona que fue agredida y se está defendiendo. No soy una persona violenta y entiendo que esa imagen que se ve de mí no coincide con la imagen que tiene que dar un entrenador. El presidente del club me llamó esta mañana a su despacho y finalizó esto". concluyó el ahora ex DT del QAC.

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