Un tercio de los usuarios de Indalo denuncia inseguridad

Un tercio de los usuarios de Indalo denuncia inseguridad

La mayoría toma medidas preventivas cuando sube a un colectivo.

Poco más de un tercio de las personas que viajan en colectivo asegura haber sufrido un hecho de inseguridad a bordo del vehículo, de acuerdo a una encuesta realizada por este diario a través de la página web.

De 1.000 casos encuestados, 213 respondieron que habían sido víctima de robos o agresiones, mientras que 386 indicaron que no habían tenido inconvenientes. Poco más de 400 personas dijeron que no usaban el colectivo como medio de transporte.

Los hechos se suman a las agresiones y robos que vienen denunciando los choferes de Indalo desde hace tiempo y que motivaron un reclamo urgente por mayor seguridad, y con la amenaza de paralizar el servicio.

Sin embargo, los usuarios no cuentan con una organización gremial que los defienda y deben tomar sus propias medidas de seguridad y repetir un “ritual” cada vez que se suben a un colectivo, especialmente en las zonas consideradas “de riesgo”.

Guardar celulares, llaves, dinero en los bolsillos y protegerlos con una de sus manos, así viajen parados y dispongan de una sola de sus extremidades para sostenerse, son algunas de las medidas que dicen realizar, sobre todo las mujeres, cuando los colectivos van repletos. También hay quienes directamente optaron por no viajar de noche.

“Tenés que mirar quién está al lado tuyo, porque te meten la mano al bolsillo y te sacan cosas”, dijo Yanet, mientras esperaba un colectivo en el Parque Central.

Elena, una mujer mayor, explicó que dejó de utilizar algún tipo de bolso para transportar sus cosas por temor a que se lo arrebaten. “No ando trayendo nada, salgo sin bolso, por miedo a que me lo manoteen”. Además, contó que los tramos que hace caminando desde la parada de colectivos a su casa lleva consigo un palo como objeto para defenderse.

“Cuando te subís al colectivo tenés que guardar el celular, cerrar bien los bolsillos y cuidar la cartera poniéndola adelante tuyo”, expresó Melisa.

Elsa, una jubilada, explicó que sale a pagar sus boletas por “tandas” para no tener demasiado dinero encima. “Trato de no andar muy tarde. Los días de cobro salgo a pagar las boletas de a poco”, dijo.

Custodia

En su momento, los choferes de colectivo que viajan continuamente al Oeste manifestaron la necesidad de que con ellos viajen agentes de la Policía para evitar ser víctimas de hechos de inseguridad. Según Laura, una joven usuaria, cree que es necesaria la intervención de las fuerza: “Estaría bueno, si se puede, que haya seguridad arriba de los colectivos  o que no dejen subir a personas alcoholizadas, porque uno no puede andar sin plata o sin celular”, contó.

“Desde hace mucho tiempo viajo en el colectivo que va a Plottier y nunca me ha pasado nada; sin embargo, me han dicho que el Oeste es muy inseguro. Los que viajan conmigo son todos conocidos, gente que labura y universitarios. Imaginate que yo me subo al cole y me duermo, pero en Neuquén hay que tener cuidado”, expresó Julio.

Mónica, que sí sufrió un hecho de inseguridad, aseguró que desde que le robaron su bolso ahora utiliza todos los bolsillos de su saco o campera para transportar sus cosas, además de mirar hacia todos lados cuando espera el colectivo.

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