En la tercera manifestación en reclamo por más seguridad, debieron subir y dar explicaciones Denot y Jorge Larrarte

Una nueva manifestación vecinal en reclamo por mayores medidas de seguridad, menos numerosa que la segunda aunque igualmente mayor a la primera, se dio anoche, en el anfiteatro.
Como novedad, se observaron las presencia de la intendente Denot y del ayudante de fiscal Jorge Larrarte, quienes hasta ahora no habían ofrecido a la muchedumbre, sus argumentaciones; el hombre de la justicia, ni siquiera había estado presente en las dos instancias anteriores. Además del ya conocido segundo jefe de la policía a nivel provincial comisario general Hugo Matzquin, anoche estuvo presente el comisario general Zudaire, quien se instalará en nuestra ciudad, y operará desde las oficinas de la Departamental (Belgrano casi Arenales). Allí, todavía se encuentra el comisario Raúl Nievas, jefe departamental, quien sería sacado de funciones –al igual que ya ocurrió con el distrital Montañez- puesto en los hechos, la llegada de Zudaire es un severo cuestionamiento a su autoridad.

Tras una reiterada acción de expresión vecinal tendiente a la posibilidad de catarsis de los manifestantes, la jefa comunal Liliana Denot afrontó los airados reclamos, las denuncias ante la inacción de su área de acción social (severas críticas a las trabajadoras sociales y a la secretaria Teresa Astudillo) y debió asumir responsabilidades que durante las dos primeras manifestaciones había conseguido eludir.

Lo propio puede decirse del ayudante de fiscal Larrarte, quien dejó en claro que antes no estuvo “… porque tengo una superioridad a la que me debo, pese a que yo quería estar, hoy estoy aquí porque insistí para poder hacerlo”.

Fue Larrarte quien oficializó a los vecinos el nombre del mayor que está detenido, de apellido Figueroa, como también la extensa tipificación de la causa que investiga la muerte de Ganuza, cuyos acusados dijo podrían terminar con una condena de prisión perpetua (ver aparte).

Las expresiones de numerosos vecinos, estuvieron apuntadas a resaltar el incremento del consumo de drogas por parte de jóvenes y adolescentes, lo cual sumado a la falta de contención familiar y estatal de esos menores, termina con estos volcados al delito. En este punto, Denot “hizo agua” a la hora de intentar explicar la falta de trabajo de campo de los integrantes del área comunal pertinente.

Pasadas las diez y cuarto de la noche, la asamblea concluyó con la determinación de una semana de plazo a las autoridades policiales, una especie de “voto de confianza”, al cabo del cual volverán los vecinos a reunirse, para analizar si existió o no un cambio en las modalidades de trabajo de la fuerza de seguridad (mayor patrullaje, más presencia de celulares, observancia del accionar de la llegada policía montada y demás).

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