En el sector la temperatura es la misma que en la vereda. Los médicos aseguran que el calor es insoportable, que no se puede trabajar y que corren peligro los pacientes. Esperan que hoy pueda volver a funcionar correctamente.
Fueron los familiares de los pacientes los que alertaron sobre esta situación al gremio Ampros, que lo hizo público. Según la denuncia, el servicio no funciona desde el 6 de enero y, como no hubo respuestas por parte del directorio, la secretaria gremial Claudia Iturbe se presentó en el nosocomio para pedir explicaciones.
Sin embargo, desde la dirección explicaron que los desperfectos comenzaron a notarse recién el lunes, cuando el sistema presentó problemas en el nivel de enfriamiento, mientras que ayer directamente dejó de funcionar.
El director ejecutivo del Central, Eduardo Alonso, sostuvo que no habían tenido antes problemas de este tipo y que ésta es la única zona afectada, por lo que aseguró que la actividad normal del hospital no se ha visto alterada.
Transpirados y en peligro
Como en todo hospital, las ventanas en esta zona crítica del Central se encuentran herméticamente cerradas para evitar la contaminación, por lo cual la circulación de aire es nula.
“El equipo está roto desde hace una semana. El calor es insoportable y no se puede trabajar así. Los médicos estamos todos transpirados”, comentó uno de los profesionales del área, quien detalló que terapia está ubicada en un lugar donde recibe el calor del sol casi todo el día.
La situación es grave porque, como explicó otro de los médicos del sector, “pone en peligro la evolución de pacientes críticos”.
Por el contrario, el gerente asistencial destacó que los internados en terapia intensiva no perciben el calor de la misma manera y generalmente están dormidos, mientras que a ninguno de los que allí se encuentra actualmente los han afectado las altas temperaturas ni tienen cuadros que puedan complicarse por esta causa.
“Se trata de un tema grave, de dignidad humana para los pacientes que son críticos y para los profesionales, ya que en una habitación sin ventilación no se puede trabajar”, sentenció Iturbe, quien explicó que no está permitido usar ventiladores. Una mujer que tiene allí internado a su padre le comentó que verlo en esa situación es denigrante, mientras que otros familiares observaron que están todos transpirados.
Para la gremialista, “esperan a que las cosas no funcionen para poder actuar porque no hay una política sanitaria que incluya mantenimiento. Si esto llegara a ser extensivo al área de cirugía no se va a poder operar y el Central no puede dejar de hacerlo”.
Sin embargo, desligó de responsabilidades a los actuales directivos porque llevan sólo 80 días de gestión.
Por su parte, Alonso aseguró que es la primera vez que se rompe el aire acondicionado, aunque los médicos lo negaron.
Por ello, Ávila cuestionó el mantenimiento y el presupuesto que se destina para tal fin en todos los nosocomios: “El que hace la red de hospitales no es el ideal”. Cabe recordar que el Notti padece de la misma problemática año a año y que desde la dirección se ha dado el argumento de la falta de presupuesto para realizar este tipo de tareas.
¿Asistencia garantizada?
En el Central, un aparato envía agua a diferentes equipos de aire y el desperfecto se ha presentado sólo en el que abastece a terapia. “Nuestro foco es lo asistencial y eso está garantizado; el aire acondicionado es un complemento de la atención pero no es lo fundamental”, sostuvo Alonso. Sin embargo, Iturbe no opinó lo mismo al considerar que es “parte de la atención básica del paciente”.
Según explicaron los directores, el agua para refrigerar la provee un equipo principal que es distribuida hasta aparatos individuales. El trayecto que el líquido debe recorrer hasta terapia intensiva es el más extenso y es lo que ocasiona las dificultades.
Para resolver las cosas, Alonso explicó que están trabajando dos grupos de técnicos: uno externo que aborda el aparato central para realizar cambios en el extenso trayecto y otro que es propio del hospital que apunta a facilitar el recorrido y reparar el radiador. Estiman que hoy podrían volver a ponerlo en funcionamiento.
En tanto, Ávila enumeró ciertas medidas que se han tomado para paliar la situación. “Se ha reestructurado la circulación del personal, se han cerrado las persianas para impedir el ingreso de calor y se ha hablado con los familiares para que designen a un miembro para que permanezca aquí y evitar que venga un grupo numeroso”.
Además, sin demasiados detalles se informó que personal técnico ideó un sistema de refrigeración adecuado a las circunstancias.
Respecto de la situación en otros hospitales, desde Ampros señalaron que por ahora en ninguno ha habido novedades de mal funcionamiento.
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