Tensión y rotundo no en la paritaria

El Ejecutivo presentó una oferta con sumas fijas no remunerativas y luego un aumento escalonado en tres etapas que sumaría 18 por ciento. Ampros y ATE consideraron que se burló lo conversado en reuniones previas. Hoy habrán movilizaciones y esperan una mejora.
Fracasó ayer la primera reunión paritaria entre el Gobierno, Ampros y ATE Salud, al presentar el Poder Ejecutivo una propuesta totalmente diferente a la que se había conversado en las reuniones de mediación que se habían mantenido entre los gremios, el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán; la Pastoral Social y el Arzobispado para superar el conflicto.

La reunión casi se transformó en un verdadero escándalo con fuertes gritos, insultos y hasta amenazas de tomar la Subsecretaría de Trabajo si no se presentaban el gobernador Celso Jaque o el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán. El enojo se exteriorizó cabalmente cuando la secretaria general de Ampros, Isabel Del Pópolo, quemó el papel con la propuesta presentada por los representantes oficiales.

Así, se vieron frustradas las expectativas de llegar a un acuerdo que tenían los gremios para de esta forma levantar las medidas de fuerza que se iniciaron a fines de agosto y que se han ido agravando con paros, asambleas y movilizaciones, a lo que se suman además los paros sin asistencia a los lugares de trabajo anunciados para los días 21 y 22 y 27 y 28, con fuertes perjuicios para la población de menos ingresos, que sólo es asistida en emergencias.

El primer indicio de una conflictividad creciente que llevaría al fracaso de la primera reunión paritaria se produjo poco después de las 17, hora de inicio del encuentro, cuando los paritarios oficiales encabezados por el subsecretario de Hacienda, Mario Granado, y el director de Administración del Ministerio de Salud, Julio Busso, acompañados por el subsecretario de Trabajo, Sebastián Godoy Lemos, y el asesor del organismo, Roberto Domínguez, leyeron el ofrecimiento: enero y febrero 280 pesos no remunerativos y no bonificables; marzo y abril con 330 pesos remunerativos y no bonificables para todo el personal de la salud; 6 por ciento remunerativo no bonificable en mayo y junio; otro 6 por ciento más, remunerativo y no bonificable, para julio y agosto y un tercer 6 por ciento a partir de setiembre, lo que según el Gobierno sumaba un 18 por ciento de incremento.

Inmediatamente reaccionaron los paritarios de Ampros y ATE con duras expresiones de parte de Raquel Blas y del Pópolo. Las sindicalistas aseguraron que "no se respeta lo conversado en la reuniones con la Iglesia y es una falta de respeto a la institución". Por otra parte, se especificó que el incremento ofrecido no llegaba al 10 por ciento y que el aumento era inferior al de este año, con el agravante de una mayor inflación.

La situación se puso tensa y fue entonces que los paritarios oficiales pidieron un cuarto intermedio, pero fueron interrumpidos por el representante de la Pastoral Social, Enrique Endrizzi, quien ratificó lo que señalaban los gremios: "No se ha tenido en cuenta lo conversado en las reuniones de buena voluntad en las que había participado la Iglesia".

En esas reuniones se fijaron los criterios que debía tener la propuesta para resolver el conflicto. Según se indicó, se habló de que el aumento salarial tenía que ser desde enero y sobre el básico (hablaban de 35%), respetando las escalas porcentuales. Además, en caso de que no se diera incremento en lo que quedaba del año, debería haber un reconocimiento de un porcentaje mayor en la nueva propuesta o bien pagarse una suma fija como en otras provincias, indicándose que podría ser de 700 a 1.000 pesos por trabajador.

También se había hecho referencia a la devolución de los días de paro y a las operaciones y exámenes de alta complejidad.

Además de ese cuarto intermedio hubo dos más sin que avanzara la negociación, con un aumento de la temperatura por parte de los trabajadores en medio de un ambiente sofocante pero por el clima externo. Todo se convirtió entonces en gritos, acusaciones de una mayor cantidad de policías tanto adentro como afuera de la Subsecretaría de Trabajo y sentadas en los dos accesos al edificio para evitar que "los funcionarios se escapen".

Cerca de las 20, mientras se acentuaban los comentarios de tomar el edificio, Del Pópolo, Roberto Macho y otros dirigentes subieron al primer piso a dialogar con los funcionarios, quienes aceptaron presentar hoy, a las 17, una nueva propuesta.

La reunión concluyó con un llamado a movilizarse de todos los trabajadores de la salud a San Martín y Rondeau, a las 17, y un día con asambleas y cortes de calles con la sola atención de emergencias en los hospitales.

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