Los originarios están dispuestos a abrir media calzada de la traza nacional si el Gobierno les acerca las carpetas técnicas, conteniendo las obras que reclaman. Temen un “derramamiento de sangre” entre miembros de la comunidad, porque desde el oficialismo se estimula el divisionismo. Fustigan el incumplimiento del convenio internacional 169, ratificado por nuestro país por ley 24.071 que les reconoce soberanía para decidir sobre sus posesiones.
Poco más de una hora duró un encuentro que a la vera de la ruta nacional 86 mantuvieran aborígenes de La Primavera con el sacerdote Luis Canesín, y miembros de la Federación Agraria Argentina de Laguna Naineck, tras el cual pareció conformarse un vínculo para ponerle punto final al corte del camino que los originarios mantienen desde fines de enero.
El referente Qom del lugar, Héctor Alonso dialogó con el religioso y los ruralistas, a los que invitó especialmente a tomar parte del conclave, y reiteró los argumentos que sostiene para conservar la medida de fuerza, en compañía de miembros de su comunidad.
El prelado se comprometió en dialogar con el jefe de Gabinete, Antonio Ferreira y buscar la forma de entendimiento para que la ruta se libere y los reclamos sean encausados.
“Hace poco ingresaron varias máquinas para iniciar unos trabajos, pero nadie sabe de qué se trata; no le dieron importancia a nuestro reclamo de ser informados mediante esas carpetas técnicas conteniendo detalles sobre viviendas, caminos, energía y hospitales”, reafirmó.
Alonso reveló su “temor y angustia por el clima hostil y de divisionismo que existe en La Primavera”, del que responsabilizó al Gobierno provincial. “La presencia de funcionarios actuando como instigador y convirtiendo en patoteros a jóvenes de nuestra comunidad, además de los pastores, sólo sirvió para que en cualquier momento tengamos que sufrir un derramamiento de sangre entre nosotros mismos”, denunció.
“Queremos que los trabajos se paren, mientras existe esta posibilidad de diálogo, por lo que reitero la necesidad de que podamos contar las carpetas técnicas para que en comunidad las analicemos y podamos ponernos de acuerdo como lo garantiza la ley. Si se cumple esta pauta, hablaremos en cualquier lugar para terminar con todo esto que nos angustia y maltrata; nuestra gente pasa sed y hambre y a los tres municipios de la zona eso no les interesa, sus funcionarios y dirigentes solo se acuerdan de nosotros para las elecciones”, fustigó.
Respuesta oficial
Mientras tanto, desde el gobierno de Insfrán se informó que “una reunión de carácter popular de más de un centenar de vecinos de La Primavera, se pronuncio de manera categórica en pedir que se deben terminar las medidas de instituciones nacionales y la misma justicia a favor de una persona que vive de sus mentiras y no nos representa en absoluto por parte”.
Al mismo tiempo, dijeron que su presencia activa en la comunidad les sitúa como “garantes de que las maquinas y obreros puedan trabajar en las obras, aun contra los deseos de Félix Díaz y esas personas, muchas de ellas sin ser de nuestra comunidad, que se mantienen en impedirlos”, enfatizó el cacique Cristino Sanabria.
“Tenemos una enorme paciencia para aguantar tantos problemas que nos traen estos que no nos representan, y debemos hasta pedir disculpas a la gente que desde esta comunidad le crean tantos perjuicios”, lamentó, para exponer que “nos encontramos rehenes de Félix Díaz y sus partidarios, algunos de los cuales no son de La Primavera sino que han venido de Tacaaglé y Bartolomé de las Casas”.
Relató que “hace tres días vinieron las maquinas de la empresa encargada de los trabajos viales para el acceso a la comunidad que incluyen obras muy importantes de enripiado, alcantarillas y terraplenes, y el grupito de piqueteros insisten en impedir que estas comienzan con las tareas. Cuando se trata de iniciar las tareas de los caminos internos, entonces cortan estos y tampoco lo permiten”.

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